• Redacción Pares

Diálogo Regional Vinculante: Pacífico

Por: Katerin Erazo, Periodista


Información general

Este Diálogo Regional Vinculante se realizó en Buenaventura, Valle del Cauca, el día 21 de octubre.

Principales puntos tratados durante el Diálogo

Los participantes se distribuyeron en cada una de las 18 mesas en las que entregaron sus propuestas y proyectos. Durante el diálogo se tocaron temas como la reparación integral del puerto del Pacífico en todos sus componentes como: reparación individual y colectiva; retornos y reubicaciones; atención y asistencia.

Otro de los temas tratados fue la implementación de un piloto de reparación integral para la Paz Total en Buenaventura, también la concertación con sujetos de reparación colectiva a través de un plan de choque, el cual permitirá implementar las medidas contempladas en los Planes Integrales de Reparación Colectiva Étnicos y no Étnicos.

La directora de la Unidad para las Víctimas, Patricia Tobón Yagarí, señaló que: “se realizará un trabajo de valoración y registro para la inclusión y reconocimiento de sujetos de reparación colectiva urbanos, además se atenderán a las comunidades que se encuentran confinadas y se impulsarán los planes de retorno y reubicación”.

Tobón también mencionó que se sumarán a la ruta de prevención y atención humanitaria que atenderá a las víctimas del conflicto armado de esta zona de influencia.

Participantes

Durante este diálogo participaron cerca de 2.000 personas provenientes del litoral de San Juan (Chocó) y de Buenaventura. La vicepresidenta de la República, Francia Márquez Mina, fue la madrina del encuentro que se realizó en la Institución Educativa Teófilo Roberto Potes.

Este Diálogo también contó con la participación de la consejera presidencial para la Mujer, Clemencia Carabalí; la viceministra de Energía, Belizza Ruiz; la directora de la Unidad para las Víctimas, Patricia Tobón Yagarí; el alcalde encargado de Buenaventura, Orlei Mauricio Aguirre Obando; el alcalde del litoral de San Juan, Elio Carlino Moreno, y también hicieron presencia representantes de la Iglesia católica y cristiana y los líderes y lideresas sociales y étnico-territoriales.

La directora de la Unidad para las Víctimas durante su intervención anunció que la Unidad revisará los compromisos derivados de las mesas de concertación con las comunidades y los acuerdos que surgieron en el Acuerdo del Paro Cívico de Buenaventura pactados desde 2017.

La vicepresidenta de la República destacó la importancia de estos espacios e invitó a los bonaverenses a sumarse en la construcción del Plan Nacional de Desarrollo, “el cambio es la comunidad, es el pueblo colombiano que decide escribir una nueva historia de cambio y transformación”, agregó. También reafirmó el compromiso del Gobierno Nacional con la Paz Total, con el fin devolverle la tranquilidad a la ciudadanía.

Contexto de la subregión

Las grandes problemáticas que ha vivido y aún vive este distrito portuario son el narcotráfico, la extorsión, la violencia, la falta de servicios públicos y la ausencia de educación competitiva y de oportunidades laborales, que al final convergen en un mismo punto: la pobreza.

Según Dennis Huffington, investigador territorial de la Oficina del Pacífico de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), Buenaventura se encuentra en una compleja situación humanitaria desde el 30 de diciembre de 2020, cuando la denominada banda “La Local” se fragmentó en dos facciones que se enfrentan en una disputa sin cuartel. En la división de la banda se crearon dos subgrupos: “Los Shottas”, dirigidos por “Los Bustamante”; y el segundo “Los Espartanos”, cuyo cabecilla es alias “Mapaya”. 

El año pasado (2021) se registraron 194 homicidios, en su mayoría de jóvenes; más de 2 mil personas en condición de desplazamiento; 4 casos conocidos de violencia sexual contra mujeres; y 138 enfrentamientos entre las facciones o con la fuerza pública. 

A las confrontaciones entre las facciones de la banda “La Local”, se le suma la incursión de grupos PostFarc al casco urbano, específicamente en la urbanización San Antonio, en la comuna 12, por la antigua vía al mar.

En la zona rural, la situación es igual de crítica, en especial en las cuencas de los ríos Raposo, Cajambre, Yurumanguí, Zaragoza, San Cipriano, Sabaletas, Llano bajo y Bajo Calima. En Yurimanguí, según Huffington, hay un temor por lo que parece la posible llegada de la Nueva Marquetalia al corregimiento. 

A inicios de este año (2022) la crisis humanitaria en el distrito se agudiza, debido a las disputas armadas que se presentan en el territorio. El último territorio afectado es Bajo Calima, donde las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y el ELN llegaron desde San Juan (Chocó) a tomarse la entrada norte del municipio sin ninguna resistencia por parte de las instituciones de seguridad del Estado. 

Según Dennis Huffington de Pares, el Bajo Calima llevaba 4 años bajo el control ilegal del ELN. El 23 de noviembre del año pasado se presentó la primera incursión armada de las AGC hacia la Vereda el Guadual, parte norte del corregimiento de Bajo Calima, ahí fueron interceptados por el ELN; el enfrentamiento produjo el desplazamiento de aproximadamente 87 familias de las veredas Guadual, Ceibito y la Esperanza.