De lo que está hecha la Constitución de 1991

Por: Germán Valencia. Instituto de Estudios Políticos, Universidad de Antioquia. Columnista Pares.

Como bien lo recuerda Luis Eduardo Celis en su última columna de Pares, este cinco de febrero se cumplieron 30 años de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente –ANC–. Ese día, 70 colombianos, elegidos popularmente el nueve de diciembre del año anterior, se posesionaron como representantes del mandato popular para cambiar la vieja Constitución de 1886 y acordar las nuevas normas de juego que tendría el país a partir de esa fecha.


Fueron muchos los factores que incidieron en la elección y posesión de la ANC. Entre ellos, el deseo gubernamental de tener un nuevo texto constitucional —la idea inicial surgió del presidente Virgilio Barco—, el apoyo de los opositores políticos —el Partido Conservador, en cabeza de Misael Pastrana, estuvo de acuerdo con la iniciativa— y la necesidad que tenía la nación de actualizar sus normas para permitir profundizar en la descentralización administrativa y otros cambios políticos, económicos y sociales que vivía América Latina.


Pero sean cuales sean las razones para la creación de la Constitución Política de 1991, esta la debemos entender como el resultado de un ejercicio político de negociación que vivieron las 74 personas que, al final, aprobaron y presentaron el nuevo documento. La Carta Constitucional lleva inmersos los intereses, pasiones y demandas de quienes estuvieron al frente de la elaboración, durante los cinco meses que duró el encuentro. Aunque muchos de ellos actuaron defendiendo beneficios para grandes grupos de interés, de partidos políticos y del mismo Gobierno, la mayoría se comportaron como hacedores de instituciones políticas, y utilizaron sus ideas y conocimientos acumulados en la construcción del contenido.


Como se dijo, la ANC comenzó a operar en febrero con 70 personas, que representaban tanto a los tradicionales partidos políticos como a distintas organizaciones que apenas comenzaban a surgir. Fueron 25 representantes del Partido Liberal Colombiano, 19 de la Alianza Democrática M-19, 11 del Movimiento de Salvación Nacional, nueve del Partido Social Conservador y conservadores independientes, dos del Movimiento Unión Cristiana, dos de la Unión Patriótica y, finalmente, dos de los movimientos Indígenas.


Pero en el camino se le sumaron cuatro integrantes más. La ilusión de edificar y materializar esta nueva norma de normas animó a los diversos grupos armados insurgentes a pensar en un dejación de armas. Fue así como propusieron al Gobierno nacional pactar acuerdos de paz colectivos de final cerrado, solicitando, entre los asuntos tratados, contar con algunos representantes en la ANC. Petición que fue aceptada por el Gobierno, pero que debido a que esto suponía cambios en las reglas de juego, se les otorgó representación con voz pero sin voto.


Los grupos que alcanzaron a desmovilizarse fueron el Ejército Popular de Liberación –EPL–, al que se le permitió tener dos representantes: Darío Mejía y Jaime Fajardo. Le siguieron el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Movimiento Armado Quintín Lame, cada uno con un solo representante: José Ortiz y Alfonso Peña, respectivamente. Entre los grupos que no pudieron participar en la ANC estuvo las FARC-EP, que pedían nueve representantes, las mismas que habían perdido con genocidio de la Unión Patriótica; sin embargo el Gobierno no las quiso conceder, y tan solo les ofreció dos, los mismos que le había dado al EPL, perdiendo la oportunidad de acordar una desmovilización colectiva.


La composición de la ANC fue muy variopinta: allí estaban los emblemáticos excombatientes del M-19 Antonio Navarro, Rosemberg Pabón y Otti Patiño; políticos de renombre, los que obtuvieron la mayoría de votos, Horacio Serpa, Jaime Castro y Carlos Lemos; académicos e intelectuales, caso Orlando Fals Borda y Guillermo Perry Rubio; y, además, poetas y periodistas como María Mercedes Carranza y Alberto Zalamea.

a Constitución Política de 1991, esta la debemos entender como el resultado de un ejercicio político de negociación que vivieron las 74 personas que, al final, aprobaron y presentaron el nuevo documento. La Carta Constitucional lleva inmersos los intereses, pasiones y demandas de quienes estuvieron al frente de la elaboración durante los cinco meses que duró el encuentro. Imagen: Pares.

Fue un foro con una heterogénea composición de profesionales, muchos de ellos abogados, como Jaime Castro, Carlos Holmes y Fernando Carrillo; pero también estaban: economistas, como Iván Marulanda, Miguel Santamaría y Carlos Ossa; sociólogos, como Fabio Villa, Orlando Fals Borda y Aída Abello; ingenieros, como Antonio Galán, Carlos Rodado y Juan Gómez; médicos, como lo eran Antonio Yepes, Eduardo Espinoza y Augusto Ramírez; y licenciados en educación, caso Germán Toro. Al igual que varios dirigentes sindicales, líderes campesinos, deportistas, escritores y representantes de minorías étnicas y religiosas.


Todas estas personas le dieron forma y contenido a la Constitución Política de 1991. Por eso se puede decir que las hojas, las letras y la ideas con que se escribió el texto están hechas con las pasiones, intereses e ideologías de quienes estuvieron presentes. Trabajo mancomunado, que al compararlo con la fabricación de una bandera, podría dar como resultado un recuadro de tela con una variedad amplia de colores y formas. Bandera que fue enarbolada a tres manos, por la presidencia tripartita de Álvaro Gómez, Antonio Navarro y Horacio Serpa.


Por eso, ante la pregunta, ¿de qué está hecha la Constitución de 1991? hay que decir: está fabricada con los sueños, pensamientos e intereses de esas 74 personas que, reunidas hace treinta años en el Capitolio Nacional, dieron forma a esta gran institución política colombiana. Constitución que debe considerarse un tratado de paz pactado por un grupo colombianos, que, aunque elegidas popularmente, dejaron en el texto su visión de lo que deseaban para Colombia, y que posteriormente, con entusiasmo y arrojo, han tenido que defender.


Nota: El Banco de la República tiene una descripción detallada de cada miembro de la ANC, donde informa la comisión donde participó, los proyectos y ponencias que presentó, al igual que la formación y trayectoria de cada asambleísta.