Curules para las víctimas, un compromiso con la paz territorial

Por: Fredy Chaverra  Politólogo, asesor y consultor. Actualmente se desempeña como investigador y profesor universitario. 


Con la decisión de la Corte Constitucional de respaldar la votación que creó las 16 circunscripciones especiales para las víctimas del conflicto armado, se cierra una de las discusiones jurídicas más intensas de los últimos años y se abre una importante ventana de oportunidad en la ruta de implementación temprana del Acuerdo de Paz. Este camino abierto permitiría avanzar en la transversalidad del enfoque territorial y en medidas de representación para los territorios más afectados por la persistencia del conflicto armado y por la debilidad institucional. Sin duda, fue una decisión de calibre histórico que se sustentó en la centralidad de los derechos de las víctimas y en la necesidad de incorporar los territorios olvidados en el “concierto” de la política nacional.


Es claro que le asisten grandes retos y dificultades. Sin embargo, tampoco es una medida completamente nueva en los procesos de posacuerdo que se han dado en el país. Echemos un vistazo.


En el marco del proceso de negociación entre el M-19 y el gobierno de Virgilio Barco, se acordó una Circunscripción Especial de la Paz para partidos políticos surgidos de movimientos alzados en armas desmovilizados y reincorporados a la vida civil. Dicha circunscripción formó parte del paquete de reformas incluidas en el proyecto de referendo que Barco le presentó al Congreso en 1989, pero tras su hundimiento en el