Cultura y movilidad eléctrica

Por: María Victoria Ramírez. Columnista Pares.

Hay que volar en este tiempo ¿a dónde?

sin alas, sin avión, volar sin duda:

ya los pasos pasaron sin remedio,

no elevaron los pies del pasajero.

Hay que volar a cada instante como

las águilas, las moscas y los días,

hay que vencer los ojos de saturno

y establecer allí nuevas campanas.

Ya no bastan zapatos ni caminos,

ya no sirve la tierra a los errantes,

ya cruzaron la noche las raíces,

y tú aparecerás en otra estrella

determinadamente transitoria

convertida por fin en amapola.

Soneto XCVII de la obra Sonetos de amor de Pablo Neruda.


El próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se estrenará en la sala de la Asociación teatral Blanco y Negro la obra Peregrinas. Varias cosas que destacar en este estreno. En primer lugar, que es un montaje bajo la dirección de Alonso Marulanda Álvarez, un hombre con 43 años de experiencia en las artes escénicas, comprometido con los temas de paz, con exaltar el papel de las mujeres en la sociedad y darle a la cultura el lugar que se merece en la ciudad de Pereira y en el departamento de Risaralda.


En segundo lugar, que la sala también se estrena en medio de la pandemia y en un sector de alta conflictividad social: la Comuna de Villa Santana, en el Barrio Las Brisas, lugar en el que confluyen población, afrodescendientes, indígenas y mestizos, además de desplazados por la violencia, entre otros grupos. Con lo cual el mensaje de este lanzamiento es muy poderoso.


Desde los barrios populares de la ciudad se puede construir una oferta cultural que le hable a la ciudad de Pereira y al país, que la descentralización de la cultura, si se apoyan este tipo de iniciativas, es posible, es necesaria, es urgente. Que la cultura es un instrumento para construir cultura de paz y convivencia en los territorios. Que las artes son herramientas para la reflexión, para la reconstrucción del tejido social e, incluso, para la reactivación económica de la ciudad.


El tercer ingrediente interesante de este estreno y de la sala en la que tendrá lugar es que se encuentra a unos 100 metros de la estación del Megacable, que es el sistema de movilidad eléctrica que está próximo a inaugurarse en la ciudad de Pereira.


Un espacio cultural como la sala de teatro Blanco y Negro hará parte de la oferta que podría volver interesante tomar el cable y desplazarse hasta un punto de la ciudad al que muchos antes no habrían pensado ir, además está junto a un pequeño parque que se quiere intervenir para que se convierta en una Galería a Cielo Abierto.


Esta estación del Megacable le dará, sin duda, un gran impulso al sector y, tanto la gerencia del Megacable como la Alcaldía de la ciudad deben aprovechar este escenario para propiciar iniciativas empresariales, culturales, gastronómicas y de otro tipo que beneficien a este sector. Pensarse, por ejemplo, que las cabinas del cable que ya empiezan a ser parte del paisaje urbano, además de transportar pasajeros, sean un escenario para la poesía, para el teatro, para la música.

Foto: Estación del Megacable, barrio Las Brisas, Pereira. Fuente: https://www.facebook.com/megacableenmovimiento/photos/a.351925435787967/367383057575538/?type=3&theater

El con el Megacable empezaremos a volar la ciudad, nuestra perspectiva va a cambiar porque la miraremos desde otro ángulo, ya no con los pies sobre la tierra. Pero es también una apuesta política importante hacia modos de transporte menos contaminantes, menos ruidosos y más seguros.


Muy afortunado que Peregrinas, una obra que rinde homenaje a seis mujeres grandes: Manuelita Sáenz, Manuela Beltrán, Policarpa Salavarrieta, Alba Lucía Ángel y María Mercedes Carranza, al pie del Megacable, nos provoque con la siguiente frase: “Una mujer no debería gatear cuando tiene el impulso para volar”