• Laura Natali Cano Murillo

Continúa en caída libre la imagen del Presidente

Por: Laura Cano, periodista Pares.


Este jueves se conoció la más reciente encuesta de Gallup en la que se evaluó los porcentajes de aprobación a la gestión de Iván Duque, durante el tiempo que ha estado en la presidencia de Colombia. Los datos demuestran cuantitativamente el sentir que no solo se ha demostrado en las cifras, pues ese desacuerdo con lo que ha sido el actuar de Duque ha generado una agitación que se ha plasmado en las movilizaciones sociales dadas en los últimos meses.


Desde su posesión, el 7 de agosto de 2018, se sabía que el contexto le presentaba varios retos al ahora Presidente, pues este hecho venía precedido por un reciente Acuerdo de Paz, el cual Duque debía asumir con lo que se había establecido, pero que a su vez debía responder de alguna forma a su partido Centro Democrático que demostró desde el desarrollo de las conversaciones en La Habana una actitud negativa a lo que se buscaba con este proceso.


Desde ahí el panorama no era el mejor, y lo que han sido estos 570 días lo ha demostrado de alguna forma; por un lado, las cifras de líderes, lideresas y personas en proceso de reincorporación asesinados son alarmantes; hasta el momento y desde la posesión de Duque. Según cifras de SIPARES hay, al menos, 201 casos.


A esto se le suma una implementación lenta y todo lo que ello implica; falta de garantías de seguridad, estigma social para poder abrir espacios políticos, vacíos estatales en zonas rurales, además un recrudecimiento de las disputas por los territorios por parte de estructuras armadas ilegales que ya estaban o que han llegado a las zonas que dejaron la antigua guerrilla Farc-ep.

Por otro lado, otros problemas han tocado la periodo de Duque son: el desempleo juvenil que registró para el tercer trimestre del 2019 la tasa más alta en la última década con casi un 20%, la economía ha registrado un bajo crecimiento, las políticas exteriores van en retroceso y además, este año se ha visto marcado por las declaraciones de Aída Merlano que han salpicado de manera directa a Iván Duque en casos de corrupción y campañas electorales irregulares.

Un Gobierno estancado


Asimismo, desde el pasado noviembre el país pasa por una agitación social que ha convocado a varias jornadas de paro nacional, plantones y movilizaciones, en las que se ha planteado un pliego de peticiones, pero en donde no ha pasado mayor cosa, pues la Conversación Nacional ha estado estancada, hay ciertos desacuerdos entre algunos sectores sociales y quienes han asumido la vocería y además no ha llegado ninguna aparente respuesta, solución o propuesta efectiva por parte del Gobierno.

Todo esto, parece de alguna forma estar plasmado en el más reciente informe de la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, en donde se hace un repaso de la situación de los líderes y lideresas, el acceso a la justicia, los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, la situación en temas de género, pueblos étnicos y sujetos de especial protección y el derecho a la reunión pacífica, en donde los balances no son positivos y demostrarían que Colombia en derechos humanos va como la aprobación a Duque; de mal en peor.

Un Presidente enredado


Esa sería una forma de resumir la imagen favorable del presidente, que, al día de hoy, según la Gallup Poll, Duque tiene una desaprobación del 71%, el pico más alto en su gestión y uno de los más altos en la historia. “Muy enredado Duque. No ve uno cómo puede salir de la situación en la que está, cómo pueda recuperarse en el tiempo en el que le falta, y por otro lado no hay iniciativas de la oposición o iniciativas de otras fuerzas en el país para buscar una salida institucional a la crisis”, afirmó León Valencia, director de Pares.


Igualmente, cabe resaltar que desde que Duque llegó a ser el dirigente del país, las encuestas han demostrado que con el pasar del tiempo en la presidencia su aprobación desciende más y más; en un primer momento el mandatario tenía una desaprobación del 59%, cifra que pasaría en diciembre de 2018 a 72%, que luego en febrero del siguiente año descendería para estar en un 64%, para en marzo pasar al 70% y terminar el año con el mismo número que para estas vez subiría un 1%, llegando a una imagen desfavorable del 71% y una favorable del 23%.

“Quizá el único camino para crear un pacto nacional es reunir a los alcaldes nuevos con alta popularidad, los representantes de los movimientos y sectores de la protesta social y las bancadas parlamentarias críticas y proactivas, para que se reúnan a hablar y crear salidas. Desde Pares hacemos ese llamado. No podemos esperar a que caiga más en las encuestas Duque y que se hunda más en una verdadera crisis por la incapacidad de construir una verdadera coalición de gobierno”, concluyó León Valencia.