Conflictos interétnicos e interculturales en el Cauca

Por: Walter Aldana. Columnista Pares.


Todas las instituciones públicas y privadas, los procesos organizativos de la sociedad civil y hasta el himno departamental exaltan nuestro carácter multiétnico y pluricultural; se registra en los ejercicios todos de planeación, pero en lo cotidiano, en la normal puja por concretar los intereses sectoriales, étnicos, políticos, religiosos y/o sociales, es otra la realidad, sin con ello dejar de registrar un discurso reiterativo por parte de todos y todas.


La reflexión hoy frente al avance para los compañeros indígenas (que logran llevar a Minagricultura al proceso sobre el “decreto para la clarificación de la vigencia legal de los títulos de origen colonial o republicano”), está signada por la valoración que tengan de las y los otros ocupantes de los territorios Caucanos, más allá de las “fronteras” de sus resguardos.


Pasar del elemento discursivo de la “hermandad”, al diálogo de intereses, a la construcción conjunta de “territorios interculturales”, allí donde el bisabuelo y el abuelo afro, campesino e indígena compartían el agua, la madre tierra y enfrentaban al terrateniente en los procesos de recuperación de tierra, cultura y organización, donde transitaban por los mismos desechos para ir a la movilización social con una sola bandera: los desposeídos a enfrentar a los usurpadores de la tierra.

No basta con hacer encuentros interétnicos e interculturales que den cuenta de la participación de afros, indígenas y del campesinado, no basta con que de ellos se emitan declaraciones de unidad; es en la implementación de la convivencia entre los pobres, los desposeídos, que reconociendo al otro se construyen espacios territoriales conjuntos, donde la autoridad y la convivencia es ejercida mutuamente, desde las varias cosmovisiones y no la imposición de un pensamiento.


Que este decreto no lleve a la tensión de las relaciones territoriales de afros, campesinos e indígenas. Para el buen vivir, hay que impulsar los planes de vida y construir conjuntamente territorios interétnicos e interculturales en el Cauca, con sus planes de incidencia e interlocución conjunta frente a la institucionalidad y sus políticas e intereses.