Colombia: Bienvenida al futuro

Por: Walter Aldana Político social alternativo


Con el slogan “Bienvenidos al futuro”, Cesar Gaviria, el presidente por encargo, inició para Colombia la implementación del modelo neoliberal aperturista que en los años noventa campeaba por América Latina y cuyo inspirador fue el judío norteamericano Milton Friedman, ganador del Premio Nobel de Economía en 1976. La escuela de Chicago clamando por la seguridad inversionista y el libre mercado, para nuestro caso, ahondó la brecha entre ricos y pobres.


Este modelo sustentado en la libre competencia, en la no intervención del Estado, en el comercio exterior abierto, en la competencia y en el no control del Gobierno, así como en la libertad de precios —todo ello aplicado como plan de choque frente a una economía débil—, terminó acabando con la mayoría de la industria nacional y la agroindustria al obligarlas a competir contra productos subsidiados por los países originarios.


Esta implementación se acompañó de reformas como la laboral, que cercenó las garantías de las y los trabajadores; la reforma a la salud que creó, entre otros adefesios, las EPS y convirtió la salud en un negocio, quitando el derecho a su acceso y prestación; la reforma pensional, que ha venido quitando primas y haciendo tributar cada vez más y de manera progresiva a los bajos ingresos de quienes han aportado al crecimiento del país; y la reforma tributaria, en especial la del 2019, que permite el ahorro de impuestos por 15 billones de pesos a la industria y a las personas más adineradas de Colombia.