Chapultepec: el acuerdo que cambió una sociedad

Por: Fredy Alexánder Chaverra Colorado. Colaborador Pares.


En recientes declaraciones el presidente de El Salvador, Nayid Bukele, manifestó: “la guerra fue una farsa como los acuerdos de paz”. Al parecer, al joven y autoritario presidente del “pulgarcito de América”, no le convencen los resultados de un acuerdo que selló el fin de una cruenta guerra civil y sentó las bases de una nueva institucionalidad en su país. Con el acuerdo de paz de Chapultepec se cerró una “farsa” que entre 1980 y 1992 costó la vida a 70 mil personas; reportó 8 mil desaparecidos y un pulso militar en San Salvador que evidenció la imposibilidad de una derrota militar o la toma del poder por parte de los rebeldes del Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Ante esa “farsa”, la negociación fue la salida más digna que el gobierno de Alfredo Cristiani (del partido ARENA) y la dirigencia de la guerrilla del Farabundo encontraron para acabar con la guerra civil.

La negociación del FMLN y el gobierno de Cristiani se enmarca en un complejo proceso histórico que vivieron las guerrillas latinoamericanas entre 1985 y 1995. A lo largo de esta década, signada por el retorno de la democracia en el Cono Sur y la imposibilidad cualitativa de repetir la gesta de los sandinistas, se iniciaron una serie de procesos de negociación que eventualmente conllevaron al desarme de decenas de organizaciones guerrilleras.


Tan solo en Colombia, entre 1989 y 1993, se desmovilizaron algunas de las principales guerrillas, entre ellas, el M19; el EPL; el PRT y el Quintín Lame. En el Salvador la década de los 80 se caracterizó por la expansión militar del FMLN y tres acercamientos para llegar a una salida negociada al conflicto; sin embargo, solo fue en 1989 tras una intervención internacional en cabeza de la ONU que se llegó a un escenario real de diálogo y concertación.


El 4 de abril de 1990 se