• Redacción Pares

Carteles mexicanos en Norte de Santander: más gasolina al fuego

Por: Redacción Pares


En el comportamiento de los cultivos de uso ilícito, como la coca, en el Catatumbo se da una reconfiguración de los actores armados ilegales en el territorio que incluye Organizaciones Criminales transnacionales dedicadas al narcotráfico como el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación.


Se calcula que 17 % de los municipios de Colombia registraron presencia de cultivos de coca, de los cuales los diez primeros (Tibú, Norte de Santander; Tumaco, Nariño; Puerto Asís, Putumayo; El Tambo, Cauca; Sardinata, Norte de Santander; El Charco, Nariño; El Tarra, Norte de Santander; Orito, Putumayo; Tarazá, Antioquia, y Barbacoas, Nariño) sumaron el 44 % del total de cultivos de coca del país en 2018.


Es decir, tres de los diez municipios con más presencia del cultivo de la coca son de Norte de Santander, con el agravante que uno de sus municipios ocupa el primer lugar (Tibú).


Esto debido, entre otras cosas, al fracaso del Programa Nacional Integral Para la Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) en la región del Catatumbo, que si bien, a julio de 2019 tiene un total de 3.000 familias en los municipios de Tibú y Sardinata, de las cuales, 68% son cultivadoras, 7,8% son no cultivadoras, 21,7% son recolectoras y el 2,4% en estado indefinido, su ejecución ha sido insuficiente para darle soluciones a las familias de la región.


Estas familias han optado por continuar con el cultivo de coca y mejorar la productividad del proceso; eligiendo mejores lotes y baldíos para la siembra, podando los arbustos de coca con el fin de favorecer el crecimiento de la hoja, mejorar el flujo de aire, evitar el rozamiento de entre las ramas, facilitar el proceso de cosecha, renovación de las plantas por otras variedades existentes en otras partes país y el uso de nuevos fertilizantes.


Los carteles mexicanos entran al juego


el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación, quienes se han dedicado a la compra de la hoja de coca, el procesamiento y el envío pasta de coca y clorhidrato de cocaína hacia México, Estados Unidos, Europa, Asia y África, pagando a las disidencias de FARC, el ELN y el EPL la protección y el derecho de poder movilizar por el territorio sus mercancías.


Se han distribuido el territorio de la siguiente manera:


Sinaloa en Tibú y gran parte de Sardinata, y Jalisco Nueva Generación El Tarra, según fuentes en el territorio. Adicionalmente, algunas capturas en el departamento de Norte de Santander confirmarían la presencia de estos carteles en el territorio. Desde el 2017 se han reportado, entre otras, la captura de alias el Viejo, quien era el encargado de establecer los contactos entre el Cartel de Sinaloa con los integrantes el EPL o Los Pelusos para afianzar nuevas rutas del narcotráfico desde Colombia hacia Estados Unidos y Centroamérica.


También, una captura más reciente, el 30 de octubre de 2019, en el que se judicializaron nueve hombres y una mujer, “detenidos en un operativo nacional adelantado por la Policía de Antinarcóticos, señalados de pertenecer a una red de narcotráfico internacional, cuya droga salía del Catatumbo con destino a otros países, en convenio criminal con el Cartel de Sinaloa, la guerrilla del Eln y Los Pelusos.


Sin dios ni ley en la frontera


Según el último informe de Pares Sin dios ni ley, sobre la situación de violencia en la frontera colombo-venezolana, entre 2012 y 2019 en los municipios de frontera con Venezuela han sido asesinadas 4.911 personas; 71 niños, niñas y adolescentes han sido vinculados a algún grupo armado ilegal; 71.561 personas han sido expulsadas forzosamente y 203 han sido secuestradas.


Igualmente, 378 migrantes venezolanos han sido asesinados entre 2017 y 2019. La actual dinámica de seguridad en la frontera presenta un recrudecimiento de la violencia y el incremento de los escenarios de riesgo tanto para la población migrante como para la población colombiana que reside o transita en esta zona del país.


Actualmente en la zona fronteriza hacen presencia 28 Estructuras armadas Ilegales, entre las que se encuentra el Grupo Armado Ilegal del Ejército de Liberación Nacional (ELN), 13 Grupos Armados Organizados, de alcance principalmente regional, como el EPL, Los Rastrojos, Clan del Golfo y 10 Grupos Armados PostFarc (GAPF), y 14 organizaciones criminales de carácter transnacional como los Pranes y el Cartel de Sinaloa. Estructuras como las del ELN y los GAPF pueden identificarse a lo largo de los siete (7) departamentos, concentrándose especialmente en los departamentos de Norte de Santander, Arauca y Vichada.