Cacerolazos barriales contra el hambre de la cuarentena

Por: Laura Cano. Periodista Pares.


“La rabia se organiza porque falta pa’ comer y para la vida misma, de sobra lo sabemos que el camino es difícil, pero lo más difícil es morir en déficit. Nacimos debiendo algo y morimos debiendo todo, y si la lucha es codo a codo venceremos de algún modo”.


Canción: Dueño de mi hambre – Zetre


Los barrios siempre resistiendo las injusticias del sistema que los ha querido invisibilizar, que incluso ni siquiera, a muchos de ellos, los registra en sus cifras oficiales. En las periferias de la capital, donde ha llegado mucha de la población desplazada que el conflicto armado dejó, también han llegado todos los problemas que nos han tocado como país: acceso a la educación, a salud, a vivienda, a servicios públicos, a vías de acceso y transporte, a seguridad y en general a condiciones dignas.


Por eso algunos barrios se han levantado y seguramente lo seguirán haciendo, porque como una radiografía de lo anterior, el Covid-19 también tocó las periferias, y no solo en lo que a salubridad se refiere, las está tocando quizá de una de las formas que más rabia produce: con hambre.