¿Cómo anda la seguridad en Bogotá?

Por: Guillermo Segovia Mora.


Las últimas semanas, los bogotanos y bogotanas nos hemos visto afectados por sobrecogedoras y aterradoras noticias sobre hechos delictivos que atemorizan, no solo por su frecuencia, sino por la sevicia con la que han sido cometidos. Si bien, no parecen ser representativos de una crisis de seguridad y una criminalidad incrementada, si son síntomas de alerta para la ciudadanía y la administración de la ciudad.


Un ciudadano apuñaleado en una estación de Transmilenio, otro asesinado en un forcejeo por no dejarse quitar una cachucha, uno más atacado inmisericordemente frente su casa para arrebatarle el celular, mujeres arrastradas desde motocicletas para arrancarles sus carteras o violentadas en parques, aparición de cuerpos desmembrados son hechos que llaman la atención por la frialdad inmoral de los victimarios.


De las estremecedoras cifras de muerte violenta de comienzos de la década de los años 90, de la que dimos cuenta en las primeras radiografías elaboradas sobre el tema, gracias a políticas públicas orientadas a la reducción de esa dramática situación, con diversos énfasis en el aspecto social, la cultura ciudadana y el control policial y la investigación criminal, Bogotá logró colocarse en la media internacional de muertes por cien mil habitantes para ciudades de sus características.


No obstante, según informa la Policía Metropolitana, cada ocho horas se registra un asesinato y a la semana 20 en promedio. De enero a octubre se produjeron 835 homicidios, con un incremento del 1.5% con respecto al año anterior. Ciudad Bolívar es la localidad con el mayor número de casos, 168 a corte de octubre, seguida por Usaquén (42 casos), Rafael Uribe Urib