Ataque en Hacarí: la punta del iceberg del Catatumbo

Por: Sergio Saavedra, Redacción Pares

El 23 de octubre alrededor de las 7 de la noche, fue atacada la estación de policía de Hacarí, en la región de Catatumbo, Norte de Santander, con artefactos explosivos y ráfagas de fusil que dejaron un saldo de cinco personas heridas: cuatro civiles, que estaban jugando un partido de microfútbol en un polideportivo contiguo a la estación, y un policía.

Entre los civiles se encuentra la menor de edad Karen Yibeth Ropero Carrascal, de 15 años; Yordan Bayona, de 18 años; Jaider Angarita Quintero, de 19 años y Michel Ányelo Gálvez Carrascal, de 26 años. El uniformado afectado fue el patrullero Jeinner Sandoval Sandoval.

La Región del Catatumbo, conformada por los municipios de Tibú, El Tarra, Sardinata, Convención, El Carmen, San Calixto, Ocaña, Teorama, La Playa y Hacarí, ha sido epicentro de altos niveles de conflictividad violenta en los últimos años.

Hacarí está aproximadamente a 266 km de Cúcuta, la capital del departamento de Norte de Santander. El municipio está compuesto por siete corregimientos: San José del Tarra, Martínez la Pelota, Astilleros, San Miguel, Maracaibo, Agua Blanca y Mesitas. Sesenta y cuatro veredas y una zona de reserva forestal. En el municipio se encuentra la cuenca del río Tarra.

Enla región, viene existiendo una clara disputa entre el ELN y el EPL por elcontrol de los territorios del Catatumbo, disputa que involucra al Clan del Golfo y otras estructuras criminales asociadas a las dinámicas de narcotráfico y contrabando.

La situación de violencia en Norte de Santander, según la misma Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas es compleja, pues solo en el 2018 han sido perjudicadas más de 20.000 personas. La respuesta por parte de Estado ha sido aumentar el pie de fuerza a más de 2.000 uniformados en la región.

Por su parte, el último informe trimestral de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, enfatiza que se han presentado incidentes con respecto a la seguridad en Norte de Santander.

Además,según cifras de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, más de 1.350 campesinos fueron desplazados y varias instituciones educativas en Teorama, San Calixto y Hacarí se vieron afectadas. En suma, la mayoría de la comunidad se ha visto afectada por las dinámicas que se desprenden del EPL, ELN y el incremento de pie de fuerza como respuesta del Estado.

En el Catatumbo, por ejemplo, se encuentra el 99% de las hectáreas con cultivos de coca del departamento, esta región que ha tenido un crecimiento exorbitante de más del 700% en el área de cultivo de coca, pasando de 3.940 ha en 2011 a 24.587 ha en 2016.

Ahora bien, con lo que respecta a las posibles rutas de tráfico de drogas en el Catatumbo — partir de investigaciones de la Fundación Paz y Reconciliación— se vislumbran 4: 1) la que atraviesa al departamento de oriente a occidente en la parte baja del Catatumbo. Esta ruta sigue el camino desde Cúcuta hacia San Cayetano, por la vía carreteable de Santiago hacía Gramalote, Lourdes, Bucarasica, Ábrego, sube a Ocaña y sale hacia el departamento del Cesar, 2) otra, que atraviesa a La Playa, conectando a Hacarí con la vía Ocaña – Ábrego, 3) una ruta de gran importancia para los grupos armados ilegales en el medio Catatumbo es la que comunica al Tarra con Tibú para conectarse con Venezuela, 4) finalmente, otro camino por la vía entre San Cayetano, que desemboca en la parte alta de Tibú.

La situación en Norte de Santander por estos días ha tenido más episodios de violencia. En la madrugada de este miércoles se conoció información sobre la liberación del comerciante William Franco, quién habría sido secuestrado hace diez días en el corregimiento de La Ermita, en Ocaña Norte de Santander. La información la dio a conocer George Edison Quintero, comandante del departamento de policía de Norte de Santander; quién declaro que “en este momento ya se tuvo contacto telefónico con el señor William”. Los hechos alrededor de liberación aún son materia de investigación.

En los últimos días se han concentrado más de 700 campesinos para protestar sobre la situación que vive los municipios de Hacarí y de San Calixto, donde 21 personas se encuentran desplazadas y en busca de atención humanitaria. El defensor del pueblo de Ocaña se ha pronunciado por el pliegue de quejas de la comunidad.