Alegrías y tristezas del Cauca

Por: Walter Aldana. Columnista Pares.


El mismo día que la negra Ángela Astudillo y Ricardo Bermúdez ganaban el tan merecido galardón “INDIA CATALINA”, mejor producción canal comunitario (por segunda vez); a nuestro Cauca grupos armados atacaban poblaciones como Siberia, Caldono, el Palo, Toribio, Silvia, El Plateado, y un infame carro bomba estallaba en plena tarde y en medio de la población civil. impotencia y también de resistencia frente a la barbarie de la guerra. Acá señores, en el Cauca, se están haciendo trizas los acuerdos, mientras los altos comisionados recorren como culebreros vendiendo ilusiones de futuro a las comunidades, a sabiendas de que mienten.


Y así como nos hemos preguntado: “quién dio la orden” en los más de seis mil falsos positivos, nos cuestionamos hoy, de quién es la responsabilidad por lo que nos acontece.

Quisiera decir que es el querer sembrar terror, la base del actuar de estos grupos al margen de la ley. En la búsqueda del control territorial no respetan autoridades tradicionales, ni guardia indígena, para hacer sentir su presencia en veredas y corregimientos; asesinan ciudadanos por uno u otro motivo (indisciplina frente al Covid, relacionamiento obligado con actores, construcción de propuestas alternativas a los cultivos de uso ilícito, etc.)


Las palabras son dicientes, salen del alma, del corazón, del sentimiento de impotencia y también de resistencia frente a la barbarie de la guerra. Acá señores, en el Cauca, se están haciendo trizas los acuerdos, mientras los altos comisionados recorren como culebreros vendiendo ilusiones de futuro a las comunidades, a sabiendas de que mienten.