¿A qué está jugando el Eln mientras las Farc se desmovilizan?



En febrero, cuando el Eln anunció el primer paro armado del año, el presidente Juan Manuel Santos les respondió con firmeza: “Si creen que van a llegar en mejores condiciones a la mesa de negociación, se equivocan de cabo a rabo”. Para ese momento, y tras casi cuatro años de aproximaciones, la posibilidad de una negociación de paz con esa guerrilla parecía estar muy cerca.

Y efectivamente, poco tiempo después, el 30 de marzo, Gobierno y guerrilla anunciaban desde Caracas que la mesa de conversaciones estaba instalada.Todo parecía indicar que al tren de la paz que estaba en marcha con las Farc se subiría ese grupo armado de inspiración castrista, fundado en 1964.

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No ha sido así. Mientras que el proceso de paz con las Farc ya se cerró y tendrá su firma final en ocho días, el del Eln no da señales de vida. Por el contrario, esa guerrilla acaba de terminar su segundo paro armado, lo que puso al país en la paradójica situación de vivir al mismo tiempo un clima de optimismo y una lluvia de aplausos y felicitaciones internacionales por la paz conseguida con las Farc, mi