#21E ¿Dónde quedó lo fundamental?

Por Isaac Morales Pérez. Coordinador de la línea de seguridad urbana y crimen organizado, Pares.


Este martes 21 de enero vivimos una nueva jornada de movilizaciones sociales que, como una segunda parte de lo que organizaciones civiles y ciudadanas comenzaron el pasado 21 de noviembre de 2019, se llevó a cabo impulsada por una larga lista de de exigencias que el país reclama al gobierno nacional.


Hace un mes, miles de ciudadanos y ciudadanas salieron a las calles indignados por una fallida reforma tributaria, un bombardeo aterrador que dejó como saldo 18 niños muertos en Caquetá, una directiva militar que abrió, de nuevo, la puerta a los mal llamados Falsos Positivos. En noviembre y diciembre de 2019 vimos una muchedumbre colérica por el asesinato diario de líderes y lideresas sociales y el descubrimiento de una fosa común en Dabeiba; por los escándalos de corrupción en las universidades públicas, el desempleo, una futura reforma pensional, en fin, hace un mes había razones suficientes que despertaron la furia de miles de personas que, espontáneamente, salieron en medio de la noche a dar cacerolazos, como en la Argentina de los 80 cuando se exigían ajustes salariales.


Durante un mes, en Colombia hubo multitudes en las calles expresando su molestia; un mes de movilizaciones quizá solo comparable con el Paro Cívico de 1977 donde las centrales obreras y sindicales, con el apoyo de sectores populares, alzaron su voz en contra de la angustiosa situación económica que atravesaba el país durante la presidencia de Alfonso López Michelsen.


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