Ángela Robledo ¿en la mira de una ofensiva jurídica?

Por: Sergio Saavedra. Redacción Pares


Nueve meses han transcurrido desde que al Consejo de Estado llegó una demanda interpuesta por Juan Carlos Calderón España en contra de la curul de la representante a la Cámara, Ángela María Robledo. Una verdadera andanada jurídica uribista que ya cobró su primera pieza: Antanas Mockus.

Hace semanas se vienen adelantando una serie de arremetidas que, como en este caso, buscan sacar del tablero político a una de las mujeres más importantes en el escenario político de los últimos tiempos


La representante ha sido certera al decir que la demanda se cae desde su planteamiento, puesto que está enfocada en la curul, y esa nulidad de elección no aplica, debido a que Ángela María no se presentó para congresista, sino que su curul está consagrada en el artículo 112.


El caso de Ángela María Robledo no sería igual al de Antanas Mockus, en el sentido en que medio millón de personas votaron para senador y perdieron su curul.


Este caso sería en contra de más de 8 millones de votantes que querían que ella fuera la primera vicepresidenta de Colombia y que, en el marco del Estatuto de Oposición, tendría que seguir ocupando su lugar en la Cámara de Representantes.


Un recuento del proceso


Precisamente, la demanda de Calderón España fue radicada en la Sección Quinta del Consejo de Estado. Según el ciudadano, quien entre otras cosas es el presidente de la “Veeduría Ciudadana Recursos Sagrados”, Robledo habría incurrido supuestamente en doble militancia.


Según las cuentas de Calderón España, el error de la representante estaría en que, supuestamente, ella no renunció a la curul que ocupaba en la Cámara de Representantes en el periodo de 2014 a 2018, dentro de los 12 meses anteriores a su inscripción como candidata a vicepresidenta.

Para Calderón España es insuficiente el tiempo de la renuncia de Ángela María, quien se apartó del cargo el 20 de marzo de 2018 para ser la fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro.


Robledo fue pieza clave para que el proyecto de la Colombia Humana, en las pasadas elecciones presidenciales, obtuviera la histórica cifra de 8‘024.697 votos.


Su participación desde la academia y en la política ha sido reconocida y le ha permitido generar un movimiento que ha podido articular voces, configurándose como una de las voces más importantes en la política a nivel nacional.


Además, entre otras cosas, ha liderado los lineamientos para la política de mujeres en Bogotá hasta que dichos lineamientos se consolidaron en el Plan de Igualdad de Oportunidades para la Equidad de Género.


Asimismo, fue directora del Departamento Administrativo de Bienestar Social del Distrito, para el segundo periodo de Antanas Mockus como alcalde de Bogotá. También su papel en el estos meses en el Capitolio ha sido determinante en la Comisión de Paz del Congreso de la República.

Así las cosas, habrá que esperar que pase la semana santa para que el Consejo de Estado defina sobe la nulidad de la curul de la representante.


Por su parte, la presidenta del Consejo de Estado, Lucy Jannette Bermúdez indicó al respecto “El cargo por el que se demanda es por doble militancia, se señala que no habría renunciado con el suficiente tiempo a su curul y al partido en el que estaba afiliada antes de participar en las elecciones, que, como consecuencia, luego, terminó ocupando la curul en el Congreso de la República”.

En este sentido, Calderón España señala que Ángela María debió renunciar el 26 de enero de 2017 y no el 20 de marzo de 2018, para hacer parte del proyecto de la Colombia Humana.


Las pretensiones de Calderón España


Para Calderón España, Robledo, supuestamente, violó el régimen de inhabilidades que establece la ley 1475 de 2011 y que fija que “una persona que haya sido elegida para un cargo de elección popular por un partido o movimiento político debe renunciar un año antes de las elecciones si dese aspirar o contar con el apoyo de otra colectividad”.


Dándose la declaración de nulidad de la designación como representante, el demandante busca además que a la congresista le cancelen la credencial como representante del Movimiento Colombia Humana para el periodo 2018-2022, credencial que le había sido expedida por el Consejo Nacional Electoral.


La defensa de Ángela María Robledo


La decisión que mantiene en vilo la estadía de Robledo en el Capitolio, ha generado bastante controversia y malestar.


De hecho, vale la pena recordar que el actual presidente de la República, Iván Duque Márquez, renunció a su cargo como senador por el partido Centro Democrático el 20 de marzo de 2018; para convertirse en el candidato que escogió Álvaro Uribe para la contienda por ocupar la Casa de Nariño.


Es más, Duque Márquez en la presentación de su renuncia solicitó que la misma se hiciera efectiva hasta el 10 de abril de 2018, además tuvo tiempo para decir que su lucha sería por “que nuestro país no quede entre el socialismo y el continuismo”.


Para Robledo, la inhabilidad no existe puesto que no está consagrada en el art 197 de la Constitución Política.


Además, la representante ha insistido que su articulación al proyecto de la Colombia Humana como fórmula vicepresidencial, no se pudo conocer con anterioridad. Ella ha señalado que la exigencia de que su renuncia debió hacerse 12 meses antes, no se da como tampoco se dio la de Duque al Senado.

La representante ha manifestado que en primera instancia la doble militancia no está contemplada en la Constitución, cuando se trata de presidencia y vicepresidencia.


Ha señalado, enfáticamente, que nunca estuvo inscrita de manera paralela en dos partidos. Además, ha recordado que su curul es el resultado de un derecho constitucional y en garantía de representación de la oposición. Justamente, su curul está consagrada en el Estatuto de Oposición, en el artículo 112.


Es decir, ella no se presentó para ser elegida como congresista, pero como fue para ser candidata a vicepresidenta no le aplicarían los alegatos de Calderón España.


Una impulsora de grandes debates


Dentro de su papel en este periodo legislativo sobresale el debate de control político sobre los asesinatos de líderes y lideresas sociales en Colombia, audiencias públicas sobre la situación de Derechos Humanos sobre la protesta social, como lo fue el caso de la movilización estudiantil del año pasado.