Violencia y elecciones

Por: Conflicto, paz y postconflicto-Pares


Con base en los datos recopilados de las investigaciones y seguimientos hechos desde el 2006 hasta el 2018 por la Misión de Observación Electoral (MOE) a las elecciones nacionales y locales en Colombia, se observa que:  el pasado 11 de marzo en las elecciones legislativas, se vivieron las elecciones más pacíficas en décadas, sólo dos municipios afectados con hechos de violencia. Muy por debajo de los años anteriores. El 27 de mayo, en primera vuelta presidencial, no hubo afectaciones violentas en el marco de la contienda electoral. Se presentaron 6 hechos violentos (como una bomba panfletaria en una oficina de Medimas), pero no hubo quema de urnas ni traslado de mesas por orden público.

En segundo lugar, desde el 2006 los municipios con riesgo por factores de violencia consolidada, disminuyeron de 576 en 2006 a 306 en 2018, la cifra más baja desde la conformación de la MOE. Esto también se ve reflejado en que, a comparación con 2014 donde se registraron varios hechos violentos, en las elecciones del 11 de marzo de 2018 se registraron apenas 2 hechos violentos y no estuvieron relacionados con grupos armados. Es decir, el día de las elecciones apenas dos municipios se vieron afectados con hechos de violencia.

En tercer lugar, los municipios con riesgo de violencia política han tenido comportamientos erráticos. Las cifras suben y bajan período a período. Factores como el asesinato de líderes sociales desde la firma del Acuerdo de Paz, presiones a candidatos, así como hechos de violencia contra partidos políticos, siguen estando latentes en 2018, aunque en menor medida que en 2014. La buena noticia respecto a este punto es que ya no figuran las FARC como los actores armados relacionados con factores de riesgo de violencia política. En su mayoría se trata de acciones del ELN, GAO y delincuencia común.

Finalmente, las mesas trasladadas en elecciones presidenciales muestran una tendencia a disminuir, con lo cual las situaciones de orden público dejan de ser un problema para llevar a cabo comicios electorales y con ello los grupos armados ilegales disminuyeron el sabotaje a las elecciones. En efecto, ahora son los políticos corruptos y asociados con mafias criminales los que figuran como el factor de mayor riesgo electoral. El pasado 27 de mayo se trasladaron 53 puestos de votación y un total de 223 mesas, pero esto ocurrió por factores climá