Las interceptaciones ilegales en Colombia

Por: Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación -Pares


Pareciera que la palabra privacidad tenderá, con el tiempo, a desaparecer. En algunos años casi nadie la pronunciará, aunque por algún tiempo más se repita derivado de cualquier escándalo que involucre las fuerzas de seguridad de un Estado. En Colombia, a las interceptaciones telefónicas ilegales se les ha denominado chuzadas. Se hicieron famosas hace poco más de una década, cuando en el entonces gobierno de Álvaro Uribe Vélez se utilizó el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), algo así como la CIA colombiana, como una policía política. Interceptaciones telefónicas, seguimientos ilegales, así como listas de sindicalistas y académicos para que los paramilitares los asesinaran y hasta montajes contra la oposición salieron del DAS.


El DAS desapareció y se creó la Agencia Nacional de Inteligencia. Pero en la transición entre las dos instituciones y, sobre todo, derivado del desarrollo de la lucha contra el crimen organizado, tanto el Ejército, como la Policía colombiana adquirieron sofisticados equipos de inteligencia. Al final, hoy en Colombia, muchos ciudadanos creen que los chuzan.


El último de los escándalos estalló hace apenas unas horas. Por un lado, la revista Semana reveló como el excomandante del Ejército, el general Nicacio Martínez, ordenó interceptaciones ilegales a políticos, periodistas, magistrados y analistas. Nicacio asumi