A un año del Paro Nacional de 2021

Por: Miguel Ángel Rubio

Línea de Jóvenes en riesgo y participación Juvenil


El pasado 28 de abril de 2021 Colombia vivió un estallido social como en muchos años no sucedía, quizá desde las marchas universitarias de 1971 y algunas de los 90`s. Este estallido tuvo una especial participación de los jóvenes, quienes, como principales protagonistas, llenaron plazas, atestaron calles y colmaron de consignas a garganta viva los anhelos y reclamos por un país mejor.


En Pereira y el área metropolitana las principales concentraciones multitudinarias se dieron en el Viaducto, fue este el escenario de marchas, almuerzos comunitarios, festivales de arte, pintatones, grafittis, etc. Acciones que de manera creativa mostraron la insatisfacción de una juventud históricamente burlada por el Estado.


El Viaducto también fue el escenario de atentados contra el movimiento social, que le costó la vida a activistas como Lucas Villa, cuyo homicidio continúa impune; o Héctor Fabio Morales, quien fuese asesinado en el Museo de arte de Pereira, crimen también sin resolver. Entre otros.


El Estado también tuvo su cuota de pérdida; la salida del ministro Carrasquilla, quién atizó el descontento con una reforma tributaria que pretendía encarecer la ya costosa canasta familiar; el escándalo del Ministerio de las TIC, que le costó el puesto a Karen Abudinen; el informe de la CIDH, que deja al Estado colombiano mal parado ante el mundo por los abusos de la Fuerza Pública, entre otros. Esto generó un ambiente vindicativo del Estado contra el movimiento social, que recrudeció en los últimos días del paro las acciones violentas, con anuencia del presidente y algunos alcaldes como el de Pereira, que instigaron a la creación de frentes comunes de seguridad.


En este artículo hemos realizado preguntas a personas participantes del Paro: como activistas, ex miembros de la primera línea, defensores de derechos humanos y periodistas de medios independientes que nos ofrecen su visión de lo acontecido a un año de su recordación.


Adriana González: Abogada, defensora de Derechos Humanos, primera abogada colombiana en defender y ganar la garantía el derecho a la eutanasia en Colombia.


Pares: Adriana, usted ha sido reconocida a nivel nacional no solo como abogada, sino como una acérrima defensora de los Derechos Humanos. ¿Cuáles considera usted que fueron las principales violaciones de DD.HH. contra los jóvenes, presentadas durante el estallido social en Pereira y el departamento?


A.G: o primero es aclarar que me centro en lo sucedido en el departamento de Risaralda. Las violaciones son: homicidios selectivos como hechos sicariales, homicidios por asfixia producida por los gases lacrimógenos, desaparición forzada, violencia sexual contra mujeres, amenazas, detenciones arbitrarias y tortura, detenciones con judicialización y sin imputación de cargos.


Pares: ¿Cuáles cree usted que fueron las causas primordiales que generaron el estallido social en Pereira y el departamento?


A.G: Las causas que generaron el estallido social son básicamente las condiciones de vida que ha generado para un amplio sector de la población colombiana: los niveles de desigualdad social, la exclusión, la marginalidad, la falta de oportunidades para los y las jóvenes, las condiciones indignas y la pobreza son la real causa del descontento social que se manifestó el año pasado en lo que llamamos el estallido social. El Gobierno a cambio de buscar soluciones lo que hizo fue contener con violencia estatal las manifestaciones sociales, lo que agravó la situación. Desde que esas condiciones sociales no sean superadas, en Colombia estaremos frente a una calma tensa, pues en cualquier momento se volverá a dar una situación igual o peor.


Alejandro Mejía: Líder político del movimiento estudiantil del COES, SENA; excandidato al Concejo de Pereira por el Polo Democrático alternativo. Estudiante de licenciatura en ciencias sociales. Presidente de Junta de Acción Comunal del barrio 20 de Julio, comuna oriente de Pereira.


Pares: Alejandro, como uno de los líderes del Paro en Pereira, ¿cuál cree usted que fue el mayor logro de este estallido social?, pues la gente dice en las calles y en la opinión pública en general que el estallido social no sirvió para nada, e incluso culpabilizan al Paro del alto costo de la canasta familiar de los últimos meses.


A.M: Bueno, respecto al tema de la pregunta de cuál ha sido el mayor logro o cuál fue el mayor logro del estallido social, a pesar inclusive pues de la de la campaña sucia o el desdén hacia lo que es la movilización por parte de los grandes medios de comunicación y algunos incautos y ciudadanos que caen en esto. Yo creo que el estallido social fue el generador de que una ciudadanía empezara a mirar hacia la política con mayor criticidad.


Hoy hay oposición al establecimiento, a quienes han gobernado en los últimos 20 años como el uribismo. Inclusive muchos activistas del Paro en algunas partes del país ahora fueron elegidos congresistas de la República. La ciudadanía ha castigado al uribismo por sus reformas tributarias, sus políticas retardatarias, pero también por invisibilizar al ciudadano que se ha quejado, que ha denunciado, que ha estado exigiendo cambios sociales. Entonces se están generando otras dinámicas.

Pares: ¿Qué acciones puntuales enfrentará el Gobierno para que el estallido social en Colombia cese?


A.M: El próximo gobierno debe generar cambios sustanciales. El estallido social lo da el hambre, las políticas de privatizaciones, las limitaciones al acceso de los derechos, las restricciones al disfrute y al goce colectivo de la vida, las malas condiciones laborales. El próximo presidente debe dignificar la vida.


Lo anterior sin desconocer que hay unos grandes monopolios, conglomerados, sectores poderosos financieros, que mandan hacer las leyes, regulan el modo en que se gobierna, y se materializa la legislación, sin tener que ir a elecciones, simplemente financian campañas y candidatos, para que vayan al gobierno a administrar el país como si fuera su finca, su propiedad privada. Entonces la única forma de que no haya un estallido es cambiar a quienes nos han gobernado mal, y eso implicaría que haya una redistribución de la riqueza.


Eko Giovanni Jurado: consejero de juventudes del CMJ de Cali, ex miembro de la primera línea, líder juvenil.


Pares: Cali fue quizá la ciudad que más sufrió la dura respuesta del estado al estallido social. ¿Qué diagnóstico hace usted a un año del Paro Nacional?


G.J: Como diría nuestro amigo Residente "en este caso es incorrecto incitar al desorden, pero donde la tiranía es ley la revolución es orden". Después de Cali ser reprimida golpeada y maltratada, los jóvenes respondimos con organización estructuración y trabajo en la comunidad.


Pares: ¿Recogen los CMJ recién elegidos en el país el sentir de los jóvenes en el estallido social?


G.J; No en su mayoría. En mi caso salgo de la primera línea al CMJ Y defiendo los intereses de la juventud menos favorecida, pero queda la pregunta sobre cuáles serán los intereses de los que llegaron con cuota política.


Hernán Tena: Docente y periodista colombiano radicado en Irlanda.


Pares: El estallido social no solo fue un fenómeno de protestas ciudadanas que sucedió en las principales ciudades y pueblos del país, también colombianos residentes en todo el mundo se volcaron a las calles a apoyar a sus compatriotas. ¿Para usted como colombiano residente en el exterior, cuál es su lectura de estos apoyos de colombianos residentes en otros países?


H.T: El estallido social fue sin duda un acontecimiento que sensibilizó no solo a los colombianos, sino a ciudadanos del mundo que han seguido de cerca la situación actual y la historia del país. Puntualmente con los colombianos en el exterior, leo que nos movilizarnos porque estamos mamados de lo difícil que es vivir en Colombia, no solo por temas económicos, sino por la seguridad.


Los colombianos somos de esas pocas nacionalidades que nunca nos desligamos por completo de la actividad del país, pues la mayoría salimos, pero seguimos enviando dinero para nuestros familiares. Una reforma tributaria claramente iba a enriquecer a esa minoría que se viene enriqueciendo con la ayuda de las masas útiles en época electoral. Hay que decir que por fuera del país se está ejerciendo un control político que a pesar de la distancia es muy necesario.


Pares: Usted es director de un medio de comunicación alternativo. ¿Cuál cree que fue el papel de los medios en el estallido social?


H.T: Indudablemente fue un papel muy interesante, el poder de los medios es, ha sido y seguirá siendo categórico en materia de difusión y alcance. Sin embargo, y aprovecho para hacer una cuña a mi próxima columna, me parece más poderosa aún la pauta. Ojalá llegará el día que los medios recibieran pauta y mantuvieran su imparcialidad, ese pareciera ser el reto, pues la Constitución Política en su artículo 20 da plena libertad para que expresemos lo que nos parezca.


Me parece interesante que la pregunta hable de medios alternativos, pues ese concepto se ha ido perdiendo en la medida que la pauta ha ido haciendo metástasis entre nosotros. Ahora el adjetivo de alternativos puede ser más un desprestigio que su opuesto, pues mientras antes se interpretaba así a un medio independiente e imparcial; ahora se toma más como un pasquín que se vendió al mejor postor. En Pereira, por ejemplo, el rumor en la calle del tubo es que ningún medio escribe en contra de la administración y la Cámara de Comercio, porque todos están pautados. Así que pienso que el papel de los medios fue fundamental a conveniencia, pues cada portal informaba lo que sus patrocinadores querían leer, vimos desde el excelente trabajo del Canal 2 en Cali, hasta la cuestionada promoción de la legítima defensa del quemado senador Corrales. Luego sin duda se debe reconocer que la mayoría de medios alternativos han llegado a comunicar e informar eso que los medios tradicionales censuraban.


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El estallido social de 2021 fue especialmente difícil para la juventud pereirana esto por las muertes a manos de fuerzas sicariales de Lucas Villa y Héctor Fabio Morales y otras por accionar del estado como las de Brahian Gabriel Rojas y Evelio de Jesús López, que se presumen a manos del ESMAD. Crímenes impunes de los que aún sus familias reclaman justicia, y de los que, a propósito, en mayo, se cumplirá un año exacto de sus muertes.


Hoy el panorama del estallido social se debate entre si el nuevo gobierno recoge la agenda del estallido social y da soluciones a sus dificultades, o si entra otro gobierno que recrudezca el modelo económico inequitativo, perpetre una venganza y persecución a todo lo que se le oponga, y, además, mantenga el estado violento actual de las cosas.