A tres meses de terminar el gobierno de Gustavo Petro queda el sinsabor de lo que fue y no pudo ser. Uno de los lunares en la piel de la historia fue, precisamente, la imposibilidad de llegar a un acuerdo de paz con el ELN. A pesar de la voluntad del gobierno de concluir una mesa de diálogo y de poner en ella a dos personalidades con el peso que requería ese movimiento histórico, Iván Cepeda y Vera Grabe, el ELN se caracterizó por su falta de compromiso. El cese al fuego se rompió en septiembre del 2024 después de un ataque a un batallón en Arauca, muy cerca de un colegio de primaria. Desde entonces, esta guerrilla se ha mantenido activa en sus movimientos de guerra e incluso hace una semana anunció que había sometido a un juicio revolucionario a miembros del CTI y de la fuerza pública.
El presidente ha decidido, en parte, presionado por la opinión pública, reaccionar con dureza ante esta guerrilla y anunció bombardeos al Comando Central, operaciones que se harán en conjunto con Venezuela. La semana pasada, Petro viajó a Caracas donde sostuvo reuniones con la presidente Delcy Rodríguez y acordaron este tipo de acciones que estarán enfocadas en el corredor del Catatumbo.
En sus cuatro años de gobierno, Petro usó su red de X como su tarima favorita para hacer anuncios como este: “Di la orden de bombardeo al campamento del ELN dentro de la voluntad acordada con el gobierno bolivariano de Venezuela”. Petro recordó en ese trino que, por la falta de voluntad mostrada por el grupo guerrillero, el ELN ya no está en ningún acuerdo de paz: “Las organizaciones que mantengan su decisión de controlar total o parcialmente economías ilícitas y rechacen los acuerdos para iniciar su desmonte, no están en ningún acuerdo de paz”.
Hay que recordar que, desde el 15 de enero del 2025, el ELN inició una ofensiva en el Catatumbo que ha dejado 91.000 desplazados y un número indeterminado de muertos. Esta es una de las razones por las que el gobierno decidió bajar los brazos en su intento de llegar a una salida negociado al conflicto del ELN, que nació en 1965 con la toma de Simacota.
Esta es la primera vez en muchos años que el gobierno colombiano y el venezolano coordinan una acción armada en conjunto.



