Aunque el epicentro fue en San José del Palmar, en el Chocó, Pereira sufrió la devastación del terremoto debido a que fue la capital más cercana al lugar donde la tierra dijo basta. Esto al menos se sabe sin tener en cuenta que las cifras en Chocó, producto de un olvido ancestral, están siendo informadas a cuentagotas. En la madrugada de este martes 11 de agosto, se sabía de 133 personas fallecidas y un número indeterminado de heridos y desaparecidos. Las imágenes que están llegando de Cali sorprenden. No se esperaba ver tantos edificios caídos. Allí no esperaron a los organismos de rescate para empezar a remover escombros. Fue la propia comunidad. A gritos de “Sí se puede” decidieron buscar alternativas ante el horror. Una escena impactó, y de qué manera: el alcalde de la ciudad llegó a una de las localidades y fue rechazado masivamente por la comunidad, quienes no le perdonan la decisión de militarizar la ciudad para evitar saqueos.
En Pereira, sobre las 11 de la mañana del 10 de agosto, ya se veían imágenes aéreas que constataban la devastación y que hacían inevitable compararlas con lo que había sucedido en Venezuela. Hasta el aeropuerto sufrió daños y allí se reportaron tres personas muertas. Hasta el momento, el saldo es el mayor en todas las ciudades afectadas: 67 personas perdieron la vida. Además, esta cifra podría subir con el paso de las horas ya que hay, por lo menos, 100 desaparecidos. El total de bienes afectados en esta ciudad subió a 60.
Una imagen en Pereira se repite una y otra vez, la de la gente haciendo fila sosteniendo una cuerda para ver si pueden remover una placa de cemento tendida sobre personas que intentan no morir, que resisten, aunque la lógica afirme que será muy difícil hacerlo. Y así han podido arrebatarle a la muerte algunas vidas. Pereira, como Armenia y Manizales tiene un trauma, el que generó el terremoto del 25 de enero de 1999 donde casi 1.000 personas perdieron la vida, por eso es común ver por las calles de esta ciudad a personas que siguen sin entrar a sus casas esperando réplicas. Hasta la madrugada de este 11 de agosto, se contaron 26 réplicas. Lo que preocupa es la lentitud con la que se han movido los organismos de rescate, que no han alcanzado a llegar a atender los puntos más críticos de la ciudad.



