El 2 de septiembre de 2025 nos encontramos con la primera noticia de un bombardeo en aguas del Caribe, en total se reportaron 11 muertos, que, según Estados Unidos, eran miembros de la organización conocida como el Tren de Aragua. Desde septiembre de 2025, según el balance de Associated Press, los ataques estadounidenses contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico han causado la muerte de al menos 235 personas de las cuales no se conoce cuántas tenían una participación comprobada en el narcotráfico. Hasta el día de hoy, aunque Estados Unidos las presenta como “narcoterroristas”, no se han divulgado pruebas para verificar públicamente esa clasificación.
De acuerdo con el relator especial de Naciones Unidas Ben Saul, los ataques a estas lanchas constituyen ejecuciones extrajudiciales en serie que vulneran el derecho a la vida. Su análisis cuestiona que la lucha contra el narcotráfico se utilice para justificar la muerte de personas que no han sido identificadas públicamente como una amenaza letal inmediata. La gravedad de un delito, que incluso cuando se demuestra, no cuenta con autorización para ejecutar a quien lo comete.
Para el relator, el uso de la fuerza potencialmente letal en estas operaciones debe ser estrictamente necesario y proporcionado para proteger a alguien de una amenaza inminente de muerte o lesiones graves. Sin embargo, de acuerdo con el informe, no existen pruebas disponibles, que comprueben que los ocupantes de las embarcaciones atacadas representaran ese peligro para militares u otras personas. Y es claro que las posibles muertes futuras por consumo de drogas, después de una cadena de transporte, distribución y venta, no equivalen a una amenaza inmediata que permita bombardear a quienes presuntamente las transportan.
Entonces, ¿Por qué se optó por destruir las embarcaciones en lugar de interceptarlas? De acuerdo con el relator, existían alternativas de interdicción marítima y cooperación judicial que permitían detener a los sospechosos, preservar las pruebas e investigar sus posibles responsabilidades. El derecho del mar contempla facultades de visita, inspección y abordaje en determinadas circunstancias, pero exige evitar la fuerza cuando sea posible y limitarla a lo razonable y necesario cuando resulte inevitable. Destruir una embarcación para disuadir a otros traficantes no reemplaza esas exigencias.
De acuerdo con reportes en prensa, se estima que se han realizado al menos siete ataques a embarcaciones:
Ataques a embarcaciones- septiembre 2025- septiembre 2026.
Fecha del hecho | Hecho o embarcación | Personas afectadas | ¿Qué se sabe de las víctimas o tripulantes? | Fuente / enlace |
2 de septiembre de 2025 | Ataque a una embarcación en el Caribe | 11 muertos reportados | Estados Unidos señaló vínculos con el Tren de Aragua. | |
15 de septiembre de 2025 | Ataque vinculado con el caso de Alejandro Andrés Carranza | Presunta muerte de Carranza; total de muertes en el ataque pendiente de verificar | Identificado como pescador de Santa Marta. El reportaje recoge una denuncia ante la CIDH por su presunta muerte. | |
14 de octubre de 2025 | Ataque frente a Güiria, Venezuela | Seis muertos reportados; entre ellos, Chad Joseph y Rishi Samaroo, según las reclamaciones familiares | Joseph era pescador y Samaroo trabajaba criando vacas y cabras, según sus familiares. Las familias sostienen que regresaban a Trinidad y Tobago y niegan que transportaran drogas. | |
Enero de 2026; día no precisado | Presunto ataque y hundimiento del pesquero ecuatoriano Fiorella | Ocho desaparecidos entre diez tripulantes | La nota del relator informa que el caso fue elevado al Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas. La autoría no está esclarecida. | |
Marzo de 2026; días no precisados | Presuntos ataques y hundimientos de Negra Francisca Duarte II y Don Maca | Número de afectados no precisado en la nota | Se reportan detenciones y malos tratos contra las tripulaciones, atribuidos a presuntas fuerzas estadounidenses, y posterior entrega a autoridades salvadoreñas. | |
Mayo de 2026; día pendiente de corroborar | Ataque vinculado con Adrián Lubo y Ronald Arregocés | Dos muertos reportados | Identificados como indígenas wayuu de La Guajira. La Fiscalía, citada por Cambio, informó que no tenía investigaciones abiertas contra ellos ni los identificaba en organigramas criminales conocidos. | |
Agosto–septiembre de 2026; fechas individuales pendientes | Intercepción y destrucción de Conquista 2 y María Candelaria, en el Pacífico | 32 sobrevivientes procesados: ocho del Conquista 2 y 24 del María Candelaria | Una jueza ecuatoriana los declaró inocentes en primera instancia. Según el abogado entrevistado por EFE, la Fiscalía no pudo probar los actos ilícitos atribuidos. |
Elaboración Propia. Fundación Paz & Reconciliación. Fuentes: Registro en prensa.
Detrás de estas cifras hay nombres propios y familias que buscan justicia. De acuerdo con el reporte realizado por la revista Cambio, Adrián Lubo y Ronald Arregocés, identificados como indígenas wayuu de La Guajira, fueron vinculados por una investigación de OCCRP y 360 con el ataque anunciado por el Comando Sur el 4 de mayo de 2026 en el Caribe. Mientras el anuncio estadounidense hablaba de dos “narcoterroristas”, los periodistas reconstruyeron las historias de dos amigos de Riohacha, conocidos localmente como lancheros.
Según la investigación, la Fiscalía de La Guajira informó que estas personas no tenían investigaciones penales abiertas ni los identificaba en los organigramas criminales conocidos. Por su parte, el Comando Sur afirmó que la inteligencia había confirmado actividades de narcotráfico y el tránsito por rutas conocidas, pero no explicó los detalles de la operación.
Para sus familias, la incertidumbre no terminó con el anuncio de las muertes. Según el reportaje, seguían sin recuperar sus restos. La falta de cuerpos y de información sobre lo ocurrido dificulta conocer su destino y esclarecer las circunstancias del ataque. Ya lo menciona el relator de la ONU: en estos casos es fundamental identificar a los fallecidos, preservar los registros operativos y determinar qué medidas se adoptaron para localizar y rescatar sobrevivientes.
Ahora, a medida que se siguen reportando ataques a embarcaciones, también van avanzando medidas judiciales que van esclareciendo los hechos y dando justicia a las víctimas. El antecedente ecuatoriano empieza a abrir luces de como estas violaciones a derechos humanos llegan a los tribunales. Una jueza declaró inocentes en primera instancia a 32 tripulantes de las embarcaciones Conquista 2 y María Candelaria, que habían sido interceptadas y destruidas por fuerzas estadounidenses. El abogado del caso afirmó que la Fiscalía no pudo probar los actos ilícitos atribuidos.
Lo ocurrido obliga a discutir no solo la legalidad de cada ataque, sino también los límites de la intervención estadounidense en América Latina. Es necesario revisar quién decide que una embarcación y sus ocupantes pueden ser destruidos. La lucha contra el narcotráfico no puede convertirse en una autorización para que una potencia extranjera determine unilateralmente quién representa una amenaza y quién puede morir. Como lo advierte el relator de la ONU, no existe un derecho general a emplear fuerza militar fuera del propio territorio para combatir el tráfico de drogas, y la cooperación entre Estados no los exime de responder por las violaciones de derechos humanos que cometan o contribuyan a cometer.
Defender la soberanía de América Latina exige, por tanto, algo más que proteger fronteras, implica defender la vida de quienes habitan sus costas, navegan sus mares y sostienen sus comunidades. No se trata de negar la existencia del narcotráfico ni de proteger a las organizaciones criminales, sino de rechazar que su persecución sirva para normalizar ejecuciones, destruir pruebas y dejar a las familias sin respuestas.
Referencias
Associated Press. (2026). US military says latest strike on alleged drug-smuggling boat in the Caribbean kills 4. AP News. https://apnews.com/article/trump-cartels-military-strike-caribbean-0589ce7065bc2dea0ae719c3420f4072
Cambio. (2026) Bombardeos de Estados Unidos a narcolanchas: Qué encontró una investigación en La Guajira un año después. https://cambiocolombia.com/pais/articulo/2026/10/investigacion-revelo-que-bombardeos-a-narcolanchas-no-han-frenado-la-salida-de-droga-desde-la-guajira
Organized Crime and Corruption Reporting Project (2026). Cocaine boatmen are being blown up by US airstrikes, but the drugs keep flowing from Colombia. Jaccard, N., & Molinares, C.https://www.occrp.org/en/feature/cocaine-boatmen-are-being-blown-up-by-us-airstrikes-but-the-drugs-keep-flowing-from-colombia
El Tiempo (2026) Jueza de Ecuador declara inocentes a 32 tripulantes de dos barcos bombardeados por Estados Unidos en el Pacífico. https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/jueza-de-ecuador-declara-inocentes-a-32-tripulantes-de-dos-barcos-bombardeados-por-estados-unidos-en-el-pacifico-3592016
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2026) Saul, B. Killing “narco-terrorists” at sea: The legality of military attacks on criminal groups and drug trafficking under international human rights law and other applicable international law. https://www.ohchr.org/sites/default/files/documents/issues/terrorism/sr-ct-briefing-note-targeting-narco-terrori.pdf



