En el momento en el que escribimos este texto se desarrollan las elecciones a la primera vuelta presidencial. A las cuatro de la tarde terminarán los escrutinios. Uno de los sucesos que seguramente se darán será que a la segunda vuelta -en caso hipotético de que suceda- pasará Abelardo de la Espriella. En las últimas semanas el candidato, que ha asumido el sobrenombre de “El Tigre”, se ha trepado en las encuestas. Esto se debe, sobre todo, a una ágil estrategia de medios que ha sido guiada por los mismos asesores que tuvo en Argentina Javier Milei.
Paloma, quien sacó más de cuatro millones de votos en la consulta del pasado 8 de marzo, pintaba para ser el contrapeso de Iván Cepeda en las presidenciales. Pero el votante de derecha no se sintió representado en la escogencia de su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, más cercano a luchas que este espectro de la política colombiana no da como es el apoyo a comunidades como la LGBTIQ+ o reconocer los efectos devastadores que ha tenido para la sociedad colombiana la guerra contra las drogas. La decisión de sumarlo a esta campaña se debe a la votación que tuvo en la consulta de marzo donde superó ampliamente el millón de votos.
A medida que pasaron los días Paloma Valencia vio como uno a uno se le fueron cayendo apoyos que ella daba como seguros. La primera en producir ese cisma fue María Fernanda Cabal quien no soportó ser bajada a última hora de la carrera presidencial cuando, el 17 de diciembre del 2025, en la convención del Centro Democrático, Álvaro Uribe escogió contra todo pronóstico a Paloma Valencia para que fuera su candidata a la presidencia. Con Cabal también se bajaron de ese caballo su esposo, José Félix Lafaurie, un incondicional uribista que se ha sentido relegado dentro del mismo partido. Ahora ambos están enfocados, sin ambages, a apoyar a Abelardo de la Espriella.
Desde su programa, La hora de la verdad, el ex ministro del interior de Álvaro Uribe, el duro Fernando Londoño, afirmó que respaldará a rajatabla al Tigre. Londoño, quien es un conservador de vieja pelambre, se echó cruces cuando se sumaron a la campaña de Paloma personalidades como la de Oviedo. Este nombre también fue el punto de discusión por el que Paola Holguín decidió sumarse a la campaña de Abelardo. En la última semana de cara a la carrera presidencial el concejal y twittero Daniel Briceño criticó abiertamente la decisión de sumar a Oviedo a esta campaña.
Otro uribista que parecía incondicional al Centro Democrático, Ernesto Macías, decidió bajarse de ese barco. Paloma Valencia y el propio expresidente Álvaro Uribe han tenido que vivir en carne propia una de las sensaciones más negativas que puede recibir un político: ser traicionado por la gente que alguna vez te adoró.



