Parafraseando a la Paca Zuleta, las encuestas volvieron a fallar de manera clamorosa una vez más. Ninguna de ellas se imaginó un escenario como el que se vivió hoy: Abelardo de la Espriella picó en punta y sacó más de 600.000 votos de diferencia con Iván Cepeda. Esta subida, que le significó más de 10 millones de votos, se debe también a la caída de Paloma Valencia, quien obtuvo solo 1.600.000 votos, poco más de seis puntos de porcentaje, algo que nunca estuvo en los papeles de nadie.
La jornada se vivió en completa calma, tanto climatológica como de orden público. Las alteraciones fueron mínimas. Acaso lo más escandaloso fue el trino de Petro, publicado sobre las siete de la noche en donde no reconoce los resultados que, para el Pacto Histórico, son críticos.
Analistas cercanos a este partido afirman que la campaña del candidato progresista careció de la chispa y de la interpretación popular que tuvo, tanto la campaña de Petro en 2022, como la del mismo Abelardo de la Espriella, supieron capitalizar sentimientos populares como el fervor que despierta el fútbol y la selección Colombia. No hubo esta vez para el progresismo un lema claro, ni un nombre pegajoso para el programa de gobierno y este resultado puede reflejar la renuencia que tuvo la campaña de Cepeda a asistir a debates de lo que ellos llaman medios hegemónicos o a conceder simples entrevistas con los medios más tradicionales del país.
Sobre las siete de la noche, Iván Cepeda se dirigió desde el salón rojo del hotel Tequendama a sus seguidores. Sorprendió ante la contundencia con la que se refirió a los resultados electorales y sugirió el escenario de un fraude. Desde Barranquilla su contraparte, el abogado Abelardo de la Espriella, llamó a Iván Cepeda aliado de narcoterroristas. La llegada de Abelardo al punto de concentración se dio en un planchón mientras una multitud lo vitoreaba. Tenía el tono característico de los que se saben ganadores.
El presidente Petro, mientras tanto, usó su red social X para desconocer los resultados electorales y sugerir la posibilidad de un fraude y volvió a nombrar a los hermanos Bautista, los que tienen la filial de Thomas Greg and son para Colombia, como responsables de lo que él llama un fraude electoral: “El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado (sic)”.
Mientras tanto, Juan Daniel Oviedo y Claudia López mostraron claramente que están dispuestos a tender puentes hacia Cepeda, ya que rechazan la violencia en el discurso de Abelardo. Acá, después del discurso de Cepeda quedan varios interrogantes, uno de ellos es ¿Qué tan dispuesto está el candidato progresista a sentarse a negociar? Por las acusaciones de fraude y el no reconocimiento de los resultados, además de no haber aludido a esa alianza, se ve un escenario improbable, lo que dificultaría considerablemente la posibilidad de que Cepeda remonte la cuesta.



