Se calcula que, entre el viernes y el sábado de la última semana de abril, se llevaron a cabo en Colombia 26 atentados terroristas. El más grave de ellos ocurrió en el sector del Túnel en Cajibío, Cauca, un lugar con el que los grupos armados se han cebado históricamente. Allí fue activado un aparato explosivo que causó devastación. Sobre la noche del sábado ya se sabía el saldo: por lo menos habían muerto 14 personas y 39 estaban heridas. A esto se sumaban ataques en Palmira, Valle y, lo que era más extraño, en la localidad de Usaquén al norte de Bogotá también se registraron afectaciones. Se estima que, en 48 horas, ocurrieron en Colombia 29 ataques terroristas.
Cajibío volvió a llevarse la peor parte. El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, afirmó que otros lugares del departamento fueron víctima de la violencia de los grupos armados, aunque, específicamente, el grupo señalado de causar este nivel de violencia volvió a ser las disidencias FARC, al mando de Iván Mordisco. Hace unas semanas se hablaba de continuos ataques contra el jefe máximo de esa organización e incluso se llegó a hablar, a finales de marzo, de que habría sido neutralizado. Como suele ocurrir con él, la noticia resultó siendo falsa.
El Tambo, Guachené y hasta Popayán son algunos de los municipios afectados. Al presidente Petro le llovieron críticas por su falta de reacción, además, esto coincidió con la publicación en redes sociales de la celebración de su cumpleaños en Colombia. El comandante del ejército nacional, Hugo Alejandro Gómez, salió a los medios de comunicación y dio un balance de la preocupante ola de atentados que enluta al país: “Ante esta ofensiva, estos criminales recurren al terrorismo y a la ejecución de crímenes de lesa humanidad en un intento desesperado por aliviar la presión y generar un impacto mediático que oculte su debilitamiento”.
Petro en las dos últimas semanas ha tenido una intensa y agitada agenda internacional en la que se incluyó la cumbre progresista en Madrid y una visita a Venezuela, para hablar con su homóloga Delcy Rodríguez. Es la primera vez que el presidente va a ese país desde la salida del poder de Nicolás Maduro, el 3 de enero del 2026, luego del ataque que ordenó el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
En el momento en el que se escribe este artículo, otra emergencia asalta al Cauca y es que no hay cómo cubrir la red hospitalaria. En Cajibío lo que ocurrió fue que se atacó con una pipeta un bus que estaba lleno de personas, un atentado que corta la respiración por el nivel de sevicia e inconsciencia con el que se hizo. El presidente Petro ha aumentado en las últimas semanas el pie de fuerza en el sur y el occidente del país para que ocurra una sola cosa: que caiga Iván Mordisco, el enemigo público número 1 de Colombia.



