Cuatro mapas para entender la primera vuelta presidencial de Colombia

Por primera vez en lo que va corrido de este siglo, Colombia terminó dividida prácticamente por la mitad entre dos opciones políticas. Aunque es verdad que en 2014 Juan Manuel Santos y Oscar Iván Zuluaga repartieron votos y quedaron con una ligera diferencia del 3,56 %, ninguno de los dos había logrado superar el margen del 30 %. En la tercería, la entonces candidata Marta Lucía Ramírez había quedado con el 15,52 % y Clara López Obregón con el 15,22 %. En ese momento, cuatro opciones políticas habían concentrado más del 85 % de la intención de voto en esa primera vuelta.

El escenario de 2026 es distinto. Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda concentraron el 84,64 % de la intención de voto, habiendo superado el margen del 40 % cada uno, habiendo dejado a la tercería, Paloma Valencia, con un margen del 6,92 % y al resto de los candidatos sin mucho margen de maniobra. Que el voto se haya concentrado en dos opciones políticas implica que el nivel de polarización creció y que, ahora mismo, son estos dos proyectos quienes tienen la capacidad de movilización y generación de identidades políticas en el país. En 2014, por el contrario, el espectro político colombiano se vio mucho más representado y la sociedad, aunque polarizada por las negociaciones de paz con las FARC, se expresaba de manera mucho más plural en otras opciones políticas alternativas al entonces santismo y uribismo.

Abelardo dio la sorpresa con una votación histórica de más de 10.361.499 votos en preconteo, habiendo ganado la primera vuelta con un porcentaje de votación mayor al que tuvo Duque en 2018 (39,36 %) y acercándose a la cifra que obtuvo Juan Manuel Santos en 2010, cuando, de la mano del expresidente Álvaro Uribe y con la maquinaria de su partido, logró llegar a segunda vuelta con un 46,67 %. Por su parte, Iván Cepeda logró aumentar en más de 1.160.593 votos, un 13,6 %, la cifra que obtuvo Petro en primera vuelta de 2022, pero conservando una proporción similar a la que el presidente consiguió, lo que significa que conservó las bases electorales del progresismo, pero no tuvo el crecimiento esperado que proyectaba la popularidad del presidente, medida en diferentes sondeos, que lo ubicaban sobre el 45 % y el 50 %.

De hecho, parte de las lecturas que tuvo el Pacto Histórico de un triunfo en primera vuelta vinieron de la extrapolación de estas cifras de las encuestas sobre la popularidad de Petro a votos para Iván Cepeda, sin razón aparente de que existiera algún tipo de transferencia. De hecho, Atlas Intel, la encuestadora que midió estos datos, señalaba para mayo de 2026 que una cifra cercana al 70 % de votantes de Petro en 2022 votarían por Cepeda en 2026.

Con esto en mente, desde la Línea de Democracia y Gobernabilidad construimos varias cartografías para contarles dónde se ubicó el voto para los tres candidatos punteros en las encuestas, y donde existe probabilidad de crecimiento para ambas de cara a la segunda vuelta.

—Abelardo de la Espriella heredó el voto de las derechas en Colombia

Se ha venido haciendo familiar desde 2014 un mapa que muestra cierto patrón geográfico, en el que los departamentos del centro del país aparecen votando hacia opciones de derecha, mientras que las periferias del mismo tendían a inclinar su voto hacia opciones moderadas o de izquierda. Para 2026, ese patrón sigue vivo, con ciertas particularidades cuando se aterriza a nivel municipal, donde se puede observar con detalle más fino cuáles son las fronteras de cada uno de los tipos de país que vota por sus candidatos a nivel nacional.

De hecho, Abelardo de la Espriella reproduce muy bien ese mapa. Concentró el voto en la mayoría de los departamentos de Centro-Oriente (Santander, Norte de Santander, Boyacá), donde obtuvo una votación en sumatoria de 1.541.492 votos, en una zona donde votan 4,270,275 personas, el 10,30% del país, así como en la región llanera, donde consolidó su presencia en Casanare (134.114 votos), y en el Huila, donde votaron por él cerca de 297.613 personas. No obstante, De La Espriella ganó en Medellín (1.723.406), Cúcuta (519.161) y Bucaramanga (684.563), lo que le permitió tener suficiente impulso para concentrar el voto urbano tanto en la región Centro-Oriente como en la capital paisa, donde destronó al uribismo como principal opción política de derechas.

En la Costa, De la Espriella obtuvo un apoyo importante pero no suficiente para ganarle a Iván Cepeda en la disputa que se habían transado por esa región del país. De hecho, la mayor parte de los votos se ubicó entre el 10 % y el 30 % a nivel municipal, lo que significa un crecimiento frente a la campaña de Gutiérrez en 2022, quien tuvo cifras similares, pero menor cantidad de municipios que De la Espriella, que logra amplitud territorial. De la Espriella logra penetrar en municipios que tradicionalmente votaban hacia candidatos presidenciales de origen o respaldados por Cambio Radical o el Partido Conservador, pero que ahora mismo, en su orfandad política, volcaron su voto a De la Espriella.

Del mismo modo, en Bogotá, Abelardo también tuvo muchísimo crecimiento, siendo superado por Iván Cepeda solo por 162.732 votos.

A nivel nacional, Abelardo de la Espriella logra superar el umbral del 30 % de votación en 445 municipios del país.

Abelardo de la Espriella concentra su voto en la región Centro-Oriente, Casanare, una buena parte de los municipios de los Llanos Orientales, Antioquia y Huila. Fuente: Datos propios, elaborados a partir de los datos de la Registraduría.

—Paloma Valencia reflejó el ocaso del uribismo a nivel nacional

Con Abelardo de la Espriella habiendo heredado la mayor parte del voto de derecha en el país, Paloma Valencia no tuvo mayor margen de crecimiento. En promedio, a nivel municipal tuvo un apoyo del 4,1%, muy por debajo del 6,9 % que logró en la primera vuelta, que le reflejaron más de 1.639.685 votos que obtuvo a nivel nacional.

Territorialmente, Paloma conservó votos en municipios que suelen votar hacia candidatos de derecha, pero en los cuales Abelardo no tuvo tanta fuerza o incidencia para terminar de quitarle sus bases. Esto se puede ver en la región suroccidental del Tolima, donde Paloma, a pesar de perder con De la Espriella, tuvo cifras que giraron alrededor del 10 % al 15 % de la intención de voto. Mismo caso de Boyacá, donde la candidata uribista conservó cifras similares en algunos municipios aislados.

Resalta de forma importante el voto que Paloma siguió conservando ciertos apoyos en Antioquia. De hecho, en 15 municipios de este departamento obtuvo márgenes de votación superiores al 10 %, concentrados en la provincia de Oriente y en los límites con el departamento del Caldas. Igualmente, Valencia conserva también ciertos apoyos en la región norte del Valle del Cauca.

A nivel nacional, Valencia solo logró superar el margen del 10 % en 40 municipios.

Paloma Valencia concentró su voto en la región oriente de Antioquia, el sur del Tolima, norte del Valle del Cauca y algunos municipios en Boyacá. Todos ellos en el margen entre el 10% y el 15%. Fuente: Datos propios, elaborados a partir de los datos de la Registraduría.

—Cepeda consolida la presencia nacional del progresismo, pero hace aguas en antiguos bastiones

El mapa del progresismo frente a 2022 no cambió mucho. Cepeda sigue conservando de manera fuerte los bastiones en la región Pacífica, mismos lugares donde Petro ganó en 2018 y 2026. De hecho, ya en la consulta del Pacto Histórico de octubre de 2025, en estas regiones los votos para definir el orden de la lista a Senado y las listas territoriales a Cámara había aumentado incluso más del 10% frente a las votaciones de Congreso en 2022. Del mismo modo, son territorios donde existe fuerte abandono del Estado y las dinámicas de los grupos armados se siente con mayor fuerza, por lo que su voto siempre ha estado inclinado hacia candidatos y proyectos que apelen a la paz como política de Estado.

Así mismo, Cepeda logra ganarle el pulso a De la Espriella por el control de la Costa Caribe, pero es verdad que termina cediendo votos ante el candidato de la extrema derecha frente a Petro en 2022. En los municipios de esta región, Cepeda tuvo en promedio un 24,08 % de la intención de voto, teniendo márgenes de votación de hasta el 40,07 % en municipios como Soplaviento, Bolívar o Los Palmitos, Sucre. Aun así, Cepeda logró pintar de lila el mapa de esos departamentos.

Frente a las ciudades principales, Bogotá, Cartagena y Cali fueron los principales centros urbanos que movilizaron el voto. Aunque en Cartagena y Cali Cepeda logró sacarle más del 16 % de ventaja a De la Espriella (en Cartagena la diferencia fue del 23,16 %), en Bogotá la diferencia se ubicó sobre el 3,98 %, que no son más de 162.000 votos. Según datos del Instituto de Pensamiento Progresista (IPP), Cepeda retrocedió frente a los votos de Petro en 2022 en prácticamente la mayoría de las localidades de la ciudad. De hecho, retrocedió en gran parte de lo que se llama “el cinturón del sur”, cediendo votos en Ciudad Bolívar, Bosa y Kennedy, que durante los últimos 15 años se habían convertido en la principal fuente de electores de la izquierda en la ciudad. Esta tendencia ya se había visto en las consultas del Pacto de 2025, donde, aunque Cepeda logra ganar, lo hace con un porcentaje mucho menor respecto a 2022.

También Cepeda logra conservar de Petro, respecto a 2022, el cinturón de municipios de la Sabana de Occidente (Madrid, Mosquera, Funza, Facatativá) y los de la Sabana Norte (Zipaquirá y otros municipios aledaños) que han terminado votando en contravía de las dinámicas de Cundinamarca a nivel departamental, donde el voto suele ser muy conservador.

De igual forma, Cepeda logra también tener apoyos aislados en Boyacá y algunos municipios del Magdalena Medio y Santander, concentrando una alta cantidad de voto en Barrancabermeja. Cede también Cepeda en la Amazonía, donde también hacen presencia grupos armados y donde la violencia se ha recrudecido en los últimos días.

A nivel nacional, Cepeda logró superar el 30 % de la intención de voto en 205 municipios del país.

Iván Cepeda concentró su voto en la región del Pacífico, la Amazonia profunda, la Sabana de Bogotá, la región Caribe y algunos municipios en Boyacá. No obstante, el triunfo en el Caribe es frágil, porque sus porcentajes son en promedio del 24%. Fuente: Datos propios, elaborados a partir de los datos de la Registraduría.

—Las zonas en disputa para la segunda vuelta: Bogotá y el Caribe

Contrastando la diferencia de las votaciones entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, hay algunos territorios y municipios donde la diferencia entre ambos candidatos es mínima, y donde las campañas van a concentrar sus fuerzas para ganar en segunda vuelta.

El primer territorio que sale a relucir es la región caribe. Allí, ninguno de los dos candidatos logra imponerse sobre el otro con una diferencia mayor al 10 % en 113 municipios. La mayoría están en la región sabanera, fronteriza con la región centro-oriente y Antioquia, donde los votos hacia Abelardo comienzan a incrementarse de manera exponencial frente a los de Cepeda.

La región de la Sabana de Bogotá también tiene este mismo patrón, donde Cepeda tiene una diferencia entre el 5 % y el 10 % frente a los votos de De la Espriella, pero donde el candidato de extrema derecha podría eventualmente subir con los votos de Paloma Valencia y de Santiago Botero. Aquí, junto con lo que enunciábamos de la retirada de Cepeda en muchos de los bastiones del progresismo en la zona periférica sur de Bogotá, el potencial electoral es altísimo y puede ser de importancia para que Cepeda tenga capacidad de crecimiento, a pesar de que en esos municipios Paloma obtuvo votaciones cercanas a entre el 5 % y el 7 %, suficientes para recortar la diferencia con Cepeda e incluso sobrepasarlo en segunda vuelta.

También existen varios corredores en la región central donde Cepeda tendría la capacidad de disputar el voto con De la Espriella, con en el corredor norte de municipios del Tolima, donde incluso Cepeda tuvo una leve ventaja en Lérida y Líbano. Así mismo, Cepeda puede explotar el voto en el Bajo Cauca antioqueño, donde la diferencia es corta. También existe la posibilidad de crecer en el Eje Cafetero, donde en 2022 Petro tuvo una amplia ventaja, y sobre la región de Arauca, en la que también puede movilizar un voto cercano a los procesos sociales y agrarios que allí se desarrollan, igual que en la zona oriental del Meta y Guaviare.

Las zonas en amarillo muestran los municipios donde la diferencia del voto entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella es pequeña. Estos municipios son importantes porque es donde los candidatos pueden crecer en este escenario de segunda vuelta. Fuente: Datos propios, elaborados a partir de los datos de la Registraduría

—A modo de cierre

Que puede decir que, quien quiera ganar el 21 de junio tendrá que concentrar sus campañas en territorios donde aún tienen capacidad de crecimiento, ya sea con los votantes de otras candidaturas o con la posibilidad de crecimiento en un nuevo electorado. Cepeda necesita recuperar el cinturón sur de Bogotá (Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy, Tunjuelito, Rafael Uribe Uribe) donde retrocedió frente a Petro en 2022 y cedió votos a De la Espriella, y consolidar el Caribe antes de que la aritmética de los apoyos que reciba De la Espriella en estos territorios le juegue en su contra. De la Espriella necesita quedarse con los votantes de Paloma Valencia, que en las zonas de disputa (sur del Tolima, oriente de Antioquia, norte del Valle del Cauca) son exactamente los suficientes para inclinar la balanza, sin la dependencia del voto caribeño, al cual puede apelar en territorios donde le lleva ventaja a Cepeda, como en los municipios sabaneros.

 

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Óscar A. Chala

Politólogo de la Universidad Nacional de Colombia, con interés en el análisis de coyuntura, la teoría política aplicada y la construcción de marcos de interpretación alternativos desde la ciencia política para las ciudadanías y los movimientos sociales