El pasado jueves 6 de mayo se vivió algo inusual en Cúcuta. Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, llenaba la legendaria plaza de Banderas de la ciudad. Más de 10.000 personas acudieron puntuales a la cita, a pesar del agobiante calor que suele hacer en esa ciudad. El rumor que circulaba era que, tanto William Villamizar, gobernador de Norte de Santander y Jorge Acevedo, alcalde Cúcuta, estarían detrás de buena parte de esa organización. Si bien Cepeda y el proyecto progresista han tenido una acogida orgánica en una región que tradicionalmente ha sido conservadora y uribista, el respaldo de alguien tan poderoso como el gobernador de Norte de Santander no era nada despreciable.
En la tarima de Cepeda se dejó ver a Tatiana Gaona, polémica representante a la cámara por la curul de paz del Catatumbo, quien ha sido acusada por sus competidores de “constreñimiento electoral” debido a una supuesta presión de grupos armados en la zona que buscaría beneficiarla. Gaona ha sido cercana del gobernador Villamizar.
Uno de los investigadores de la línea de Democracia, de Pares, Diego Pedraza, horas después de la intervención de Cepeda en Cúcuta y de la supuesta intención de William Villamizar de acercarse a las toldas del candidato del Pacto Histórico, se mostró sorprendido de este supuesto apoyo y las razones por las que el actual gobernador buscaría acercarse a esa campaña: “Su movimiento necesita tener interlocución con el gobierno nacional, por eso Villamizar busca ir en el primer lote de 10 gobernadores que esperan estar muy cerca del próximo presidente, en caso de que Cepeda gane. A diferencia de Petro, Cepeda buscaría abrirse más al poder regional”. Dicho en otras palabras: Villamizar necesita empezar a labrar un camino en donde Cepeda no lo trate tan mal en caso de que sea presidente. Porque el actual gobernador, lo que tiene son procesos abiertos.
Este ingeniero civil arrancó en la política de la mano del condenado exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez Corzo. Fue gobernador por primera vez en las elecciones del 2007, teniendo más de 400.000 votos, pero ni siquiera pudo terminar su periodo porque la Contraloría lo suspendió mientras le auditaban dos proyectos que parecían sumamente sospechosos. Desde entonces, y a pesar de sus problemas con la justicia, siempre tuvo vía libre para seguir mandando en cuerpo ajeno, ya fuera con Edgar Díaz o con sus apuestas en el senado en donde siempre ha estado del lado del poder. Como nos lo recuerda Pedraza, Villamizar no pertenece ni necesita ningún partido: “Él es el partido en sí mismo, él es el amo y señor del departamento”.
Con toda su maquinaria a su favor, siempre gana. Así en 2019 la Contraloría lo suspendiera por irregularidades en un contrato de 11.000 millones de pesos. “Si usted se pone a ver -dice Pedraza- toda la estructura está contaminada, su exsecretario de Infraestructura y actual representante a la Cámara, Wilmer Carrillo, fue condenado a ocho años de cárcel, Tatiana Gaona tiene abiertos procesos y así sigue”. Uno de los procesos más graves es el que le tiene abierto la Fiscalía por su supuesta participación en el asesinato del veedor ciudadano Jaime Vásquez. “Ellos ganan con cara y con sello. Donde llegue a ganar Cepeda, Villamizar quedaría muy bien parado”.
Desde la campaña de Cepeda se guarda silencio sobre estos supuestos apoyos.



