El país vive momentos complejos. Acaso profundamente complejos. A la aprobación de leyes como la del sometimiento, que constituyen el final de viejos sueños como el de la Paz Total, se suma un escándalo que ha subido de decibeles con el paso de los días y que se ha convertido en el titular más constante en la prensa nacional. Desde la semana pasada, hay un nombre que se repite constantemente y es el de Deisy Jiménez, una mujer que supuestamente fue contratada por el gobierno para activar una especie de carrusel sexual en donde Petro, a cambio de contratos, obtenía relaciones con mujeres. La denuncia la hizo Jiménez en una entrevista en Semana con Vicky Dávila, quien hasta hace unos meses era precandidata a la presidencia y que abiertamente atacó a Petro en los cuatro años que duró su mandato.
En la noche del 4 de noviembre, se divulgó un video en donde se ve al expresidente con la señalada mujer en una posición comprometedora. Los seguidores del petrismo afirman que este video no es ninguna prueba reina, como lo han querido vender, sino que se ve a Petro en un momento de su vida íntima. La oposición lo ha señalado sin reparos y hasta una parte del petrismo afirma sentirse “decepcionada”, pero aún no hay nada concluyente que permita tipificar delito alguno más allá de la sanción moral.
La reacción de Petro se dio a través de sus redes sociales en donde afirmó que enfrentará las acusaciones a través de los estrados judiciales y cuestionó que se divulgue material sobre su vida privada. Afirmó que se trata de un entramado que busca silenciarlo y que esto ha sido una constante, debido al valor que ha tenido para enfrentar a los poderosos de este país. Petro se mantiene en algo que es clave: no usó su poder como presidente para obtener favores sexuales a cambio de contratos.
“Nunca usé un contrato del Estado para obtener favores de nadie. Las mujeres que trabajaron en mi gobierno llegaron por su capacidad y su esfuerzo, y no merecen que se manche su nombre para atacarme”, así lo dijo a través de X. Es importante saber que el material que se volvió viral aún no ha sido examinado por un perito como lo recordó el propio Petro: “Lo que hoy circula no lo ha examinado ningún perito ni lo ha valorado ningún juez. Nadie sabe todavía de cuándo es, de dónde viene ni qué muestra en realidad”. Algo de vital importancia es saber que esto aún no es ninguna prueba reina de nada. Lo que queda claro es que podría haber una sanción moral que afectaría la dignidad del exmandatario, quien cuenta con un grueso grupo de fieles que lo siguen a rajatabla a través de las redes sociales.“El magistrado ordenó
reserva judicial y yo la cumplo”, afirmó el exmandatario quien pidió protección a la testigo. Avanzan las horas y se agrava su situación. Desde la revista Semana se sostiene que cuentan con más material probatorio. Solo el paso del tiempo decidirá cuánta verdad hay en esto.



