El miércoles 22 de abril, Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación, recorrió varios medios de comunicación para acusar a Carlos Carrillo, director de la UNGRD, de haberle puesto un espía-extorsionista. Esta denuncia se convirtió en el último capítulo de una disputa que lleva meses escalando entre dos figuras del gobierno Petro y que, como ha ocurrido con otros conflictos internos del gabinete, encontró en los medios su campo de batalla preferido.
A menos de 40 días de la primera vuelta presidencial, este enfrentamiento llega en un momento en que el bloque de unidad del progresismo se encuentra en alerta, especialmente por los choques del presidente con el Banco de la República y la reducción de la favorabilidad de Cepeda en las encuestas, lo que implica que este episodio llega en un momento donde más ruido interno ha generado costos electorales sobre la campaña de Iván Cepeda, el candidato del proyecto político del presidente.
No obstante, no se puede entender este nuevo choque entre Rodríguez y Carrillo (que también involucra a Juliana Guerrero) como un conflicto aislado, sino que hay que leerlo en clave de la reorganización y competencia de grupos políticos al interior del gabinete de Gustavo Petro, al cierre de su gobierno.
—Un nuevo capítulo en la novela de las redes de poder que rodean a Gustavo Petro
La ronda de medios que tuvo Angie Rodríguez es el culmen de más de 3 años de constantes crisis en el gabinete de Gustavo Petro. Desde finales de abril de 2023 hasta hoy, ha habido fuertes choques entre funcionarios del gobierno Petro que, en su mayoría, han terminado en remezones ministeriales.
De hecho, el primer choque entre la entonces directora del DAPRE, Angie Rodríguez, y el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, llevó a la renuncia de la primera al cargo y su establecimiento en el Fondo de Adaptación a finales de 2025, pero también el choque de Laura Sarabia con Armando Benedetti aceleró la salida de ésta última del DAPRE hacia el Ministerio de Relaciones Exteriores y luego hacia la Embajada de Colombia en el Reino Unido entre enero, julio y octubre de 2025, por lo que es una constante en este gobierno que este tipo de conflictos se diriman con salidas y cambios en el gabinete.
¿Qué explica esta crisis? En nuestro informe analizando las redes de poder de Gustavo Petro, publicado en abril de 2025, habíamos señalado la existencia de varios factores que sustentaban esta crisis.
- Inicialmente, en el gabinete de Gustavo Petro existe una alta variedad de actores que representan grupos de interés propios y particulares, articulados a ciertos orígenes en común. La mayoría hacía parte la trayectoria política de Gustavo Petro a través del M-19, de la Colombia Humana y figuras de la vida personal cercanas.
- Este grupo se ha consolidado como su esfera de poder más cercana, en tanto manifiesta cierto tipo de lealtad hacia el presidente, caracterizada por tener una alta dosis de sacrificio y creencia ciega sobre el programa político de Gustavo Petro.
- Como el elemento que explica los lazos que se construyen con el presidente es la lealtad, esto significa que existe una competencia abierta por asegurarse un lugar y evitar perder influencia, burocracia y control dentro del gabinete de gobierno.
- Esto conlleva, eventualmente, a que existan choques, rifirrafes y denuncias entre funcionarios, buscando manifestar tanto el cumplimiento del programa de gobierno, pero también mostrando lealtad ante el presidente.
- Eso también significa que la mayoría los casos, los funcionarios dentro del gobierno Petro está desconectado o, en su defecto, tienen conexiones débiles entre sí. Esto es importante para entender, por ejemplo, la incapacidad para construir mesas intersectoriales e interministeriales entre ellos, o articular trabajo conjunto para el cumplimiento de metas y objetivos a largo plazo.
Es decir, estamos ante funcionarios y figuras dentro del proyecto político del progresismo, que compiten entre sí por burocracia e influencia, y cuya forma de canalizar esa disputa es haciéndolo de manera abierta en redes sociales y medios de comunicación. Lo hacen porque, en parte, los medios terminan siendo mecanismos de presión efectivos con capacidad de generar suficiente ruido y descartar competidores sin mayor costo político, así como también perfilan incidencia y simpatías dentro de sectores del bloque progresista.
La moneda de cambio con la que se realiza esta competencia son las denuncias de corrupción. En diciembre de 2025, el golpe que Rodríguez le asestó a Carrillo fue una denuncia en medios sobre irregularidades en la ejecución de varios contratos de la UNGRD, cuya cifra de cumplimiento estaba en el 0%. Específicamente, Rodríguez señaló que los proyectos de la Ruta del Arroz, la investigación para la construcción de una potencial hidroeléctrica en el Departamento del Cauca, los Senderos para la Paz y la aplicación tecnológica La Mojana tenían riesgos potenciales de corrupción en tanto eran proyectos ya adjudicados por la UNGRD y de los cuales no existía razón para no haber iniciado en esa fecha.
La respuesta de Carrillo, en ese momento, fue salir en una rueda de prensa, en la que señaló que la información de Rodríguez era equivocada o estaba direccionada de mala fe, e indicó que, exceptuando dos proyectos, la mayoría estaba andando. Específicamente frente al proyecto de la Ruta del Arroz, Carrillo fue enfático en señalar que existían alertas de corrupción en el proceso y que fue declarado desierto. Además, indicó que la información falsa parecía provenir presuntamente de Katherin Rojas, exgerente del Fondo Adaptación, quien duró solo un mes en el cargo (entre septiembre y octubre de 2025), la cual salió cuestionada por presuntos usos políticos del Fondo y sus recursos.
Tras ello, Carrillo asestó otro golpe, pues hace dos semanas denunció que había funcionarios del Fondo exigiendo que contratistas cedieran una parte de sus pagos a cambio de que el Fondo realizara el giro de salarios que se les adeudaba. Tras ello, Verónica Villegas, exasesora del fondo, terminó saliendo de su cargo la semana pasada. Es en este contexto en el que Angie Rodríguez decidió hacer una gira de medios, primero en Semana, en la noche del martes, y luego durante toda la mañana del pasado miércoles 22 de abril para acusar a Carrillo de espionaje.
—La narrativa de Angie Rodríguez, explicada al detalle
Las explicaciones de Rodríguez a los medios de comunicación giraron alrededor, al menos, de 3 ejes narrativos.
- Rodríguez señaló que existe un presunto interés indebido en quedarse con los recursos del Fondo de Adaptación. Aduce que la quieren sacar del cargo para repartirse, cuanto menos, 1 billón de pesos que tiene el fondo aún por ejecutar. Indica que presuntamente quien puede estar detrás de esta operación es Juliana Guerrero y Raúl Moreno, actual director del DAPRE.
- Indicó que este problema comenzó con las denuncias que hizo Rodríguez sobre la hoja de vida de Juliana Guerrero para ocupar el viceministerio de Juventudes. Tras ello, Rodríguez ha señalado que presuntamente Guerrero, Moreno y Carrillo, con otras 17 personas de las cuales se reservó el nombre, comenzaron una operación de acoso y desacreditación de su figura, que terminó inicialmente con su salida del DAPRE, y ahora mismo con la presión para que salga del Fondo de Adaptación.
- El problema con Carrillo, según Rodríguez, viene de su llegada a la dirección del Fondo, donde se encontró irregularidades en la ejecución de contratos y baja ejecución presupuestal, lo que llevó a que Carrillo la graduara de enemiga pública y enfilara sus baterías en su contra. Además, señala que Carrillo presuntamente le puso un espía-extorsionista que recabó información cercana y amenazó con liberar información delicada si ella no pagaba 20 millones de pesos. La relación presunta del espía con Carrillo se basa en un chat, en poder de Rodríguez, en el que este sujeto y el director de la UNGRD tienen una conversación donde el informante le confiesa que está recabando información importante para enlodarla. La veracidad de este chat no ha sido confirmada.
De allí que Angie Rodríguez haya señalado que teme por su vida, que no ha recibido respuesta de Gustavo Petro ante estas denuncias, y que ha tenido pocos acercamientos con Armando Benedetti, quien, a pesar de todo, le ha expresado su solidaridad.
Esto es importante, porque Rodríguez fue una de las que respaldó la decisión de Petro de la llegada de Benedetti a Palacio, durante la crisis ministerial de febrero de 2025, y articuló con él, junto con el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, un bloque al interior del gobierno con el que estabilizaron el gabinete, tras más de dos años y medio de crisis en ese momento. Luego, la crisis regresó tras el arribo de Juliana Guerrero como viceministra de juventudes, luego de haber sido jefe de despacho del Ministerio del interior entre marzo y agosto de 2025.
—A modo de cierre:
Según reportó El Espectador, en la jornada del 22 de abril ya hubo reuniones entre el presidente, Armando Benedetti y otros funcionarios cercanos a Presidencia para tratar de contener otro incendio que se prende a menos de 40 días de la primera vuelta presidencial en Colombia.
De esta reunión no se tienen noticias, pero según este mismo medio, la directriz parece ser clara en tratar de reducir el ruido mediático generado por las entrevistas de Angie Rodríguez con mayor publicidad de los logros y avances que ha tenido el gobierno Petro desde ministerios y otras carteras. No se tiene claro si el presidente permita la salida de Rodríguez, pero lo que sí es verdad es que ha estado en silencio frente al tema.
De la campaña de Iván Cepeda, por su parte, hubo declaraciones. La jefe de debate, María José Pizarro, señaló que este tipo de hechos no pueden volver a suceder si Cepeda llega a la presidencia, mientras que el candidato, en el Congreso de la República, pidió a los entes de control investigar sobre las denuncias que Carrillo y Rodríguez han hecho frente al Fondo de Adaptación, y que se tomen las medidas sancionatorias pertinentes.
Con los ojos puestos en el 31 de mayo y ad-portas de los nuevos resultados de encuestas que deben salir esta semana, queda por ver si este nuevo escándalo que sacude al gabinete de Gustavo Petro termina por ralentizar el ritmo de crecimiento de la campaña de Cepeda que, junto con los cuestionamientos por su negativa a debatir bajo sus condiciones, tienen en estos momentos a la campaña del candidato de izquierdas en crisis.



