Quedamos altamente preocupados al escuchar la resolución con la que Abelardo de la Espriella reafirmó frases que han levantado polvareda desde que las dijo, como eso de que, en caso de ganar la presidencia, destripará a la izquierda. La pregunta se la hizo Juan Pablo Calvás, y fue respondida con firmeza por el autodenominado “Tigre”. Se podrá hacer oposición, pero, si se sale a la calle a protestar, prometió que sacará a su vez el ejército para que “proteja” la Constitución. Los términos con los que se refirió a la protesta social fueron de “bandidaje” para abajo. Va a ser muy difícil para el ciudadano ejercer sus derechos en las calles con el presidente que promete “La Patria Milagro”.
La entrevista, que duró más de dos horas, intentó responder las inquietudes que atormentan a tantos colombianos y que no tenemos en nuestros planes inmediatos “ponerle la raya al tigre”. Quedó claro que la JEP se acabará bajo su mandato y que respetará el matrimonio entre parejas del mismo sexo, no por convicción sino “porque así lo ordena la ley” aunque, eso sí, afirmó que no está de acuerdo. Habló de la necesidad de concebir una prensa más enfocada en la investigación y menos en la militancia. Esta regulación se hará a partir de lo que De la Espriella considere qué es militancia y qué periodismo. Ha demostrado sentirse bastante cómodo con una revista como Semana, en la que su exdirectora pasó de ser periodista a candidata con la facilidad con la que se pasa por una puerta giratoria.
Abelardo, quien usó un tono mesurado lejos de la grandilocuencia que ha caracterizado su campaña, hizo una buena entrevista que sirvió para reafirmar a sus votantes. Tendrá una mano dura no solo con los grupos armados sino con la protesta social. Se dejó ver a un candidato que representa los intereses que fueron afectados durante las grandes protestas del 2019 al 2021 y que ellos aprendieron a llamar como “Toma guerrillera”, cuando en realidad se trató de un “Estallido social” producto de la decisión del entonces presidente Iván Duque de ponerle IVA a los productos básicos de la canasta familiar.
El candidato de los “Firmes por la patria” ya no tiene afán por hacer debates, según la primera vuelta su ventaja es de 670.000 votos, así que el tiempo corre a favor suyo. Cepeda piensa cerrar esta brecha con acuerdos políticos que no han tenido la resonancia esperada. Pero, lo que queda claro es que Abelardo no aflojará ni espera recoger votos del centro, sino que confía en captar ese espectro de la población que quiere medidas duras. Hizo una aclaración: que él no podrá acabar con los grupos armados en seis meses, como había prometido durante buena parte de su campaña y que lo que sí podría hacer es neutralizar a los diez cabecillas más duros de estos grupos en noventa días.
A pesar de su tono mesurado, Abelardo reafirmó en esta entrevista con 6 AM que quiere y busca revancha, y que está determinado a meter preso a Petro así, como se lo hizo caer en cuenta Julio Sánchez, no tenga muchas razones para hacerlo.



