Durante cinco años, Víctor Gaviria estuvo creando Sumas y restas. Esta cifra tiene que ver desde la preproducción hasta el rodaje, incluida la posproducción. La manera de rodar de Víctor, su técnica de hacer las películas con actores naturales, hacen mucho más penosa y larga la grabación. El resultado siempre vale la pena, tiene un tono de realismo documental que las hace únicas, incomparables. Esta vez, Víctor Gaviria contó la historia de un arquitecto perteneciente a la clase alta de Medellín que se ve envuelto en la vorágine del narcotráfico. Santiago Restrepo tiene una deuda de 50 millones de pesos y no tiene cómo pagarlos. Piensa en que su papá, un hombre dueño de una empresa de transporte, lo ayude a prestarle la plata, pero justo en ese momento los secuestros acechaban y uno de ellos le hizo perder un bus entero.
Aunque la película fue rodada en 2002, la acción transcurre en 1984. Una época convulsionada en el país y, en Medellín, sobre todo. Ese año, Pablo Escobar decide jurarle la guerra al Estado, asesinando al entonces ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla. En ese momento, empezó una confrontación que solo terminaría con su muerte en diciembre de 1993. Como tantos “niños bien” de Medellín, Santiago terminó metido en un negocio con Gerardo, un temible narco que lo mete tan adentro de ese pantano del narco que él se convierte en un delincuente más. Pero hasta ahí no llega el descenso a los infiernos, su secuestro lo arruinó a él y a su familia.
Este es un caso de la vida real. Víctor Gaviria construyó este guion con el personaje al que le pasó todo esto, un prominente arquitecto de Medellín que se vio envuelto en ese infierno. El nombre no lo puedo dar acá, pero era conocido en cuanto festival colombiano apareciera en esa época. La película fue duramente criticada en ese momento por lo que siempre se la ha criticado a Víctor, el exceso de violencia. El realismo descarnado tiene consecuencias sobre todo en un mundo tan glamoroso como es el del cine. Esta película dejó un actor para la televisión colombiana, Fabio Restrepo, quien alcanzó a hacer más de una docena de series de televisión y algunas películas, como Chocó y murió en 2022 como consecuencia del COVID.
La volví a ver gracias a Netflix, que subió buena parte del catálogo de Víctor Gaviria y sigue teniendo una fuerza natural impresionante. Es la gran película de la mafia en Medellín.



