Jaime Andrés Beltrán: El ministro de la chatarra

En los últimos días, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció al exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán como nuevo ministro de Vivienda. Un nombramiento que no sorprendió a nadie por el hecho de que Beltrán había sido el coordinador regional de la campaña y una de las figuras más cercanas a De la Espriella.

Incluso, el 21 de junio, mismo día en que ganaron las elecciones, se conoció un video en medio de la celebración, en el cual Abelardo lo abraza y hace alusión y referencia a que Beltrán sería un ministro de la “patria milagro”.

¿Quién es Jaime Andrés Beltrán?

Jaime Andrés Beltrán es comunicador social de profesión, fue concejal de Bucaramanga durante 12 años y alcalde de la capital santandereana entre 2024 y 2025, cuando fue destituido por doble militancia.

Además de esto, Beltrán, es hijo de Pedro Jaime Beltrán, fundador y pastor de la Iglesia cristiana “camino a la libertad”, una de las comunidades cristianas con mayor peso en Bucaramanga.

Jaime Andrés ha hecho su vida pública de la mano de la iglesia y de la biblia, muy al estilo político de los partidos cristianos tradicionales que terminaron entrando de lleno en la campaña de Abelardo y en el movimiento de Salvación Nacional.

Legislan, gobiernan y mandan con versículos y moralidad de pastores… ¡Un absurdo!

El escándalo de los 23.000 millones

Pese a la biblia y los “buenos mandamientos” que profesan desde la comunidad de Beltrán, el exalcalde se hizo aún más famoso en 2025 cuando enfrentando su destitución, se conoció un escándalo de corrupción que involucraba en primer lugar a la alcaldía, en segundo lugar, a una empresa privada y, por último, a su familia.

El caso arranca cuando la administración de Beltrán licitó para cambiar las luminarias del municipio por una nueva infraestructura LED que modernizara el alumbrado público, ampliamente deteriorado y siempre prometido por los alcaldes.

Con el proceso en marcha, la administración de Beltrán comenzó el cambio de las luminarias viejas y la instalación del nuevo sistema. Todo iba normal hasta ese momento, es más, todo el proceso parecía que de verdad estaba siendo útil y beneficioso para la ciudad y para los bumangueses. Sin embargo, la sombra de la corrupción empezó desde el momento cero, pero solo se descubrió cuando los órganos de control alertaron del hecho.

El entonces concejal de Bucaramanga Carlos Parra alertó en sus redes y en los atriles del concejo, que los postes y luminarias viejos se estaban desapareciendo de una manera “sospechosa y preocupante”. Según las investigaciones que se adelantaron, se pudo ver que un reconocido chatarrero de la ciudad, Carlos Julio Acero, había ofertado a la alcaldía para poder disponer de dichos materiales.

Hasta ahí, nada raro, sin embargo, el escándalo empezó cuando se supo que la persona que estaba tramitando el proceso con la empresa de Acero era Oscar Ramírez, hermano de Paula Ramírez, esposa de Jaime Andrés Beltrán. Ahí los ojos de la opinión pública, de los veedores y de los órganos de control se volvieron sobre el alcalde y su familia.

Beltrán no respondió a las acusaciones, incluso salió a decir que lo que querían era enlodar su nombre, pese a que Dios lo había ungido como salvador de la “ciudad bonita”. Pero sus peroratas ya no funcionaban y más cuando la Contraloría alertaba que esa “pérdida” de tubos y luminarias podría costar alrededor de 23 mil millones de pesos.  El “pastorcito mentiroso” siguió alegando que Dios lo había ungido y que el pueblo debía creerle, pese a que su cuñado estuviera mencionado en lo que para Beltrán eran las “calumnias” de la oposición del concejal Parra y el diputado Danovis Lozano.

Las investigaciones siguen el curso, demoradas por la “mano milagrosa” de Dios o de Cristián Portilla, alcalde actual de Bucaramanga y fiel discípulo de Beltrán, quien ahora, ungido como ministro, tendrá mucho más poder y mucho más control sobre el mencionado escándalo.

Jaime Andrés debe responder, porque Bucaramanga lo merece y porque la ley y la justicia siempre llegan. Por lo pronto, este es uno de los “nunca” de Abelardo, un exalcalde salpicado en un escándalo de corrupción que llega con la venia bendita de Dios y cómo no, de Didier Tavera, el amo y señor del departamento.

Noticias al Minuto

* Las opiniones, análisis, interpretaciones y posturas expresadas en los informes, artículos y contenidos publicados en este espacio son responsabilidad exclusiva de sus autores e investigadores.

La Fundación Paz y Reconciliación (PARES) no necesariamente comparte, adopta ni se compromete institucionalmente con dichas posiciones.

Estos contenidos se presentan en el marco del ejercicio de investigación, reflexión académica y debate público, con el propósito de aportar a la comprensión de las realidades sociales y políticas del país.

Picture of Diego Alejandro Pedraza

Diego Alejandro Pedraza

Historiador. Especialista en Gobierno, Gerencia y Asuntos Públicos