El 7 de junio de 2025 nada volvió a ser lo mismo en la carrera a la presidencia del país. Miguel Uribe Turbay fue víctima de un atentado en el sector de Modelia en Bogotá. A pesar de los esfuerzos que se hicieron desde la Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Santa Fe, no se pudo salvar su vida. En ese momento, el país vivió algo muy singular: las dos fuerzas que lo dividen movieron el torniquete desde dos lugares en Bogotá, la izquierda se afincó en el congreso, intentando hacer realidad sus reformas sociales y la oposición se fue a la Fundación Santa Fe, convirtiéndola en su base de campaña. Se creía que la esposa de Miguel Uribe, Claudia Tarazona, podría ser la elegida de Álvaro Uribe, pero esto naufragó precisamente por lo imprevisible que es Uribe y también por el entorno del Centro Democrático. El ambiente se hizo espeso debido a la posición que siempre tuvieron integrantes de este partido político con Miguel Uribe.
El apoyo del expresidente al candidato fue incondicional y estaba claro que sería su baza, pero, como sucedió con Andrés Felipe Arias, el infortunio se le atravesó. Intentó apoyar al padre del candidato asesinado, pero nunca tuvo la fuerza para arrancar. Ahora Miguel Uribe Londoño se ha destapado en una serie de declaraciones contra el expresidente. Las declaraciones se las dio a La Silla Vacía: habló de lo que él consideró una serie de indiscreciones como el llamado constante a Miguel Uribe Turbay para que saliera a la calle. Si bien, ya la justicia ha determinado a los autores materiales e intelectuales del crimen, en donde se señaló precisamente a la Segunda Marquetalia y al Flaco Aldinever, Uribe Londoño criticó la improvisación con la que se hicieron estas manifestaciones a pesar de las amenazas que se cernían contra su hijo: “Si él hubiera sido el candidato (oficial del Centro Democrático) aquel 7 de junio, a Miguel no lo hubieran asesinado, porque Miguel no tenía por qué estar en ese parque. Miguel no tenía que estar en el parque El Golfito ese día, haciendo una campaña política delante de cien personas montado en una caja de cerveza”.
Uno de los comentarios más delicados que hizo el señor Uribe Londoño fue el que hacía referencia a las dos competidoras que tenía su hijo dentro del Centro Democrático: Maria Fernada Cabal y Paloma Valencia. Sobre ellas dijo: “Sus eventos en recinto cerrado, como el que había hecho en abril en Medellín y el que hizo en mayo en Ibagué, habían sido tan exitosos que recibió el rechazo, el repudio y el ataque de María Fernanda (Cabal) y Paloma (Valencia), que lo llamaron mafioso, que dijeron que de dónde sacaba la plata, que lo atacaron de todas las maneras”.
Miguel Uribe Londoño fue “expulsado” según sus palabras de la carrera presidencial porque “iba a ganar”. Sus opciones de victoria son prácticamente inexistentes.



