Horas antes de que se sentara con Julio Sánchez Cristo en una entrevista histórica, hablé con el estratega argentino Angel Becassino y me dio su percepción sobre el candidato del progresismo. Con su habitual humor negro me hizo un comentario con simil futbolero: “Es un pecho frío”. Con esto quería resumir alguna críticas que se han aglutinado alrededor del candidato y que en parte explicarían la sorpresiva votación que sacó Abelardo de la Espriella en primera vuelta. Becassino además dijo que Iván Cepeda: “Era tan aburrido como ver la televisión en color”.
Sin embargo ha habido un remezón dentro de la campaña del líder progresista. En la mesa de Caracol Radio se notó seguro y a veces emotivo. Dejó en claro que con él no existirá el fracking indiscriminado y afirmó que hará respetar la soberanía energética. Uno de los momentos más álgidos fue el de la crisis de la salud, un tema que no ha sido abordado en su campaña. La pregunta se la hizo el propio Félix de Bedout y la respuesta de Cepeda fue remitirse a la historia y los problemas que ha tenido un sistema “de dónde se roban cincuenta billones de pesos, que es un sistema que está mal diseñado, hay que convertir la salud en una mercancía es abrir la puerta a numerosos fenómenos que han hecho daño”. Cepeda dio claves de cómo hará para resolver este problema y cómo se concertaría una nueva reforma de salud e incluso habló de hacer una Comisión de la Verdad sobre la Salud “para ver quien hizo qué” pero, más allá de esto, “se necesita actuar”.
Pidió, con respecto a la corrupción, una participación más activa de la ciudadanía a la hora de combatir la corrupción. “Acá existe un enjambre de siglas, dobles identidades que permite que una persona que tenga un contrato con el estado pueda quebrar la ley”. Sobre el ELN y siendo consecuente con su credo político, está siempre abierto al diálogo siempre y cuando vea por parte de los grupos una verdadera voluntad de paz. Félix de Bedout fue puntillozo a la hora de preguntar concretamente sobre voluntades de paz con comandantes como alias “Calarcá”. Cepeda volvió a responder que grupos armados que atenten contra liderazgos sociales hace inviable cualquier acercamiento con estos grupos armados.
En la entrevista a Cepeda se le preguntó por el gasto público y del posible déficit fiscal con el que va a quedar el próximo presidente. El candidato lo atribuyó a deudas que venían del pasado “Recibimos el gobierno en 120 billones de pesos” aún así afirmó que con una nueva reforma tributaria que explicó de manera extensa y clara.
Sobre el expresidente Uribe el candidato afirmó que no existe ninguna animadversión personal, que se han intentado tejer puentes, al menos en este gobierno, pero ha sido imposible debido precisamente a la tozudez por parte de la parte de Uribe para escuchar y atender las diferencias.
Durante más de una hora y media el candidato progresista mostró que se han atendido las inquietudes que habían surgido a partir de temas como Donald Trump, el trato a la prensa, e incluso las críticas a su campaña durante la primera vuelta las respondió un candidato que se mostró desenvuelto y listo a responder cualquier tipo de preguntas, incluso las que no le gustan.



