En el último domingo de agosto el presidente Abelardo de la Espriella en alocución presidencial dejó claro que no continuará con los procesos de paz que se venían desarrollando desde el gobierno de Gustavo Petro. Mientras esto lo hace de manera dialéctica, en la práctica este nuevo mandatario ha hecho acciones como bombardear grupos armados. En la madrugada del pasado jueves en la localidad de El Retorno, Guaviare, se presentaron bombardeos en donde 10 personas perdieron la vida, entre ellos tres menores de edad según reportó Medicina Legal.
Los bombardeos formaban parte de la persecución en la que Abelardo de la Espriella y las fuerzas armadas de Colombia sostienen contra alias “Calarcá”. Las fuerzas militares estaban buscando a uno de sus hombres de confianza, Urías Perdomo. La estrategia es mermar de manera drástica el aparato destructivo de estas disidencias. Según medicina legal no estaba entre los cuerpos el del delincuente perseguido.
La operación donde los bombardeos van a arreciar se llama Amón. Hasta el 27 de agosto dejaba 8 fallecidos y al final se recuperaron once fusiles y cinco ametralladoras. El bloque específico que está persiguiendo el gobierno es el Jorge Suárez Briceño. Una de las promesas de este gobierno desde campaña era acabar por completo con cualquier mesa de negociación. No se contempla la posibilidad de sentarse a negociar. En una de las últimas alocuciones Abelardo afirmó lo siguiente: “Golpe contundente contra las estructuras criminales de la facción del narcoterrorista alias Calarcá en el Guaviare. Esta madrugada, nuestra Fuerza Pública ejecutó la Operación AMÓN en zona rural de El Retorno, contra campamentos utilizados por estructuras del Bloque Jorge Suárez Briceño (sic)”.
Organizaciones civiles aún no se pronuncian sobre este caso. Tampoco se conoce la identidad de los menores que cayeron en estos bombardeos.



