Hay grandes diferencias entre la campaña de Gustavo Petro y esta que encarna ahora las banderas del progresismo: la de Iván Cepeda. Una de esas diferencias es la renuencia que sigue teniendo el candidato del Pacto Histórico a abrirle la puerta a los operadores políticos con los que Petro hizo realidad algo que parecía absolutamente imposible para un político de izquierda: romper la barrera de los ocho millones de votos y llegar a rozar los 12. Está claro que Iván Cepeda no le contesta el teléfono a los Benedetti ni a los Roy. Esto hizo que la esposa de Benedetti, Adelina Guerrero, diera declaraciones públicas y advirtiera que, si se descuidan, los de Cepeda podrían llevarse una derrota inesperada.
El comentario de Guerrero se dio justo después de que se hicieran públicos los resultados de la encuesta del CNC en donde prácticamente se marcaba un empate técnico entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Estos resultados fueron cuestionados por la misma jefe de debate del candidato progresista, María José Pizarro quien preguntó: “¿A qué responden estos sondeos a solo una semana de las elecciones? ¿Es una nueva estrategia de manipulación mediática para influir negativamente en el voto y contrarrestar los resultados de Invamer?”.
“¿Casualidad que salgan en cascada justo después de ver la Plaza de Bolívar reventar, a 8 días de los comicios y cuando la última gran encuesta nos arroja un 44,6%? No se dejen engañar. Salimos a ganar 31 de mayo”.
Esto desató la reacción de Adelina Guerrero y se “vengó” de cierta manera de la ninguneada que le ha pegado la campaña de Iván Cepeda a Benedetti. “Hay que dejar atrás la narrativa de ‘primera vuelta’ porque se van a llevar una agria sorpresa. Una campaña no se gana repitiendo las mismas fórmulas. El voto petrista ya lo tienen”.
Desde diferentes sectores, incluso desde el mismo progresismo, se ha criticado ampliamente la falta de chispa que ha tenido una campaña como la de Cepeda a la que se le ha cuestionado, desde hace semanas, una presunta sobradez de confianza. En realidad, lo que han hecho Cepeda y sus huestes es intentar dar una imagen muy cercana a la de la austeridad y contrastar el derroche del que han hecho gala sus rivales.



