Uno de los pilares de este gobierno fue la búsqueda de la paz. Desde que las negociaciones con las FARC emprendidas por Juan Manuel Santos llegaran a buen puerto en noviembre del 2016, se tuvo la certeza que, sentándose a hablar se podía llegar a acuerdos con los grupos armados. Esto lo intentó Gustavo Petro pero los resultados están lejos de ser buenos. Es más, algunos grupos podrían haber aprovechado esta buena intención del gobierno para expandirse en lugares que serán decisivos para el futuro de la humanidad como es la Amazonía, el llamado pulmón del mundo.
Según un informe de Crisis Group la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano están transformando este lugar en una gran autopista para traficar droga, armas y hasta personas. La gravedad de esta situación no sólo reside en el peligro que corren las comunidades allí sino que en el pasado grupos como las FARC demostraron, en medio de todas sus atrocidades, al menos mantener un discurso coherente con el cuidado del medio ambiente. Eso no sucede en estos momentos. Hay que recordar que este grupo armado entró en negociaciones con el gobierno y que su principal comandante, Geovanni Andrés Rojas, fue detenido mientras estaba en una reunión en un hotel de Bogotá conversando justamente sobre la negociación. A él lo conocían con el nombre de Araña.
Esta Coordinadora es un apéndice de la Segunda Marquetalia, grupo que formaron en el 2020 comandantes de las FARC que terminaron abjurando de los acuerdos con el gobierno, entre ellos se contaban Iván Márquez, Jesus Santrich -fallecido- alias El Paisa -fallecido- y alias Romaña -Fallecido- La preocupación que genera este estudio titulado El saqueo de la selva, blindar a la Amazonía del crimen organizado, radica en que se comprueba que la expansión de estos grupos los ha llevado a tocar ya países como Brasil y Perú, lo que está transformando a este grupo en una especie de multinacional del crimen.
Sus brazos llegan hasta Ecuador, donde han establecido alianza con el grupo “Los Lobos”. Estos no son buenas noticias para la Paz Total ni para el sur del país que sigue anhelando concretar una de las promesas que más supo valorar de este gobierno, la paz definitiva y absoluta que se consigue no sólo reduciendo a los grupos armados sino llenando de Estado cada una de las partes que conforman el territorio colombiano.
Esta información llegó al portal Pares a través del Espectador.



