Los hechos ocurridos en Cauca el pasado fin de semana no solo dejaron 21 colombianos muertos, sino que acabaron por friccionar las ya deterioradas relaciones entre Ecuador y Colombia. Las tropas de Mordisco están en el ojo del huracán después de esta serie de atentados. Estos hechos de violencia llevan tres años consecutivos perpetrándose. El modelo de paz total del presidente ha sido altamente cuestionado. Además, en Ecuador, las medidas que ha tomado el presidente Daniel Noboa tampoco han logrado frenar la inseguridad que cabalga en Ecuador y que lo tiene en una crisis constante. Medidas como militarizar las cárceles han sido nefastas. El pasado miércoles 29 de abril, el presidente Noboa denunció una presunta incursión de integrantes de estructuras armadas desde territorio colombiano hacia su país.
La respuesta de Petro fue ríspida. En un comunicado, el presidente colombiano, quien estuvo en la Feria del Libro de Bogotá el pasado martes 28 de abril, contestó con rudeza a través de un trino. Afirmó que en Colombia “no existen guerrilleros” sino estructuras militares, y volvió a poner en entredicho la utilización de puertos ecuatorianos por la supuesta “Junta del Narcotráfico” y que, desde allí, enviarían drogas a puertos internacionales.
La confrontación entró en otro nivel después de que Petro afirmara que existe una alianza entre Ecuador y la derecha colombiana. Así lo dijo el presidente: “La alianza Uribe/Noboa, intenta agredir las elecciones de Colombia. Primero, arbitrariamente, subió aranceles a nuestros productos y acabó con el Pacto Andino. Luego, con la tesis de ‘movimientos extraños en los carros de mis escoltas’, dedujeron, sin más, que era porque alias Fito se reunía conmigo. Después, con la tesis de un anónimo, el señor Álvaro Uribe acusa al gobernador de ser cómplice del asesinato de Uribe Turbay y a mi gobierno”.
Alias Fito es un criminal ecuatoriano que podría estar relacionado con el asesinato de Miguel Uribe Turbay. La posición ejercida por ambos gobiernos con respecto a la órbita de Washington es otro punto que los ha distanciado. Noboa es más de la línea de Bukele, Milei y Katz en torno a crear un escudo de las Américas para proteger al continente de una supuesta infiltración comunista. Lo que Petro ha sugerido es empezar a reforzar militarmente la frontera, incluso desde el Valle del Cauca, no tanto para reforzar la seguridad frente a los grupos armados, sino a una posible confrontación con Ecuador.



