El presidente de Ecuador se desquita con Colombia por la crisis de seguridad que lo tiene cercado

Hasta hace unos años Ecuador era un oasis en medio de la violencia de sus vecinos. La política de mano dura del presidente Daniel Noboa no despega y, al contrario, ha sumido a ese país en un pantano de inseguridad, narcotráfico y crimen organizado. Su decisión de convertirse en una especie de Donald Trump criollo y en beber de las fuentes de popularidad de Bukele, declaró el conflicto armado interno y eso llevó a militarizar cárceles y barrios, recrudeciendo aún más la violencia. Es decir, intentó apagar con gasolina el incendio con el que se le quemaba su casa. Desde mediados del 2025 las tasas de homicidio, las masacres en cárceles, la sensación de desamparo del ciudadano ante las bandas criminales se ha disparado.

Expertos de la sociedad civil latinoamericana han abordado este tema le han aconsejado hacer más presencia estatal, generar oportunidades económicas e intentar no responder a la violencia con más violencia. Pero, empecinado en parecerse al machote que vive en la Casa Blanca, ahora interpone una especie de guerra comercial contra Colombia en donde seguramente los ecuatorianos serán los más perjudicados.

Es que, como lo anunció este miércoles 21 de enero, el presidente Noboa decidió imponerle un arancel de hasta el 30% a las importaciones colombianas desde este 1 de febrero. Esto se tomó por la “falta de cooperación de Colombia contra el narcotráfico” un argumento que también esgrimió Trump todo el año pasado y que duró hasta el 9 de enero pasado cuando, en una llamada, invitó a Gustavo Petro a zanjar diferencias en una visita a la Casa Blanca.

Para la subdirectora de la fundación Paz y Reconciliación, Laura Bonilla, esto no es más que una excusa de Noboa para no reconocer los fracasos propios. “Él toma esta decisión porque no ha logrado posicionarse como un resolutor, como una persona capaz de crear soluciones. La militarización fue un error y hay que ver como los grupos internos del Ecuador, los Choneros, los Lobos, han venido creciendo. Al final es una mala medida para el Ecuador, ellos no tiene plástico y se han acostumbrado a importar carros desde Colombia, esto les va a elevar el precio. Las exportaciones que hace Colombia desde allá son más que todo productos manufacurados. Hubo cambios en el mercado de las drogas desde la pandemia y Ecuador está creando grupos propios. Es mentira que sea una infiltración de grupos armados o bandas criminales colombianas, aunque si hay que reconocer que el incremento de incautaciones que ha tenido el gobierno nacional ha obligado a que los narcos usen puertos ecuatorianos. Pero está claro que esta medida suena a intentar justificar su política de seguridad”.

Además Noboa, en este trino, se queja de los pocos esfuerzos que ha hecho el gobierno Petro para contener la minería ilegal: “Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales vinculados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”.

El presidente colombiano, mientras tanto, calificó de “agresión económica” la medida. Desde el pasado 25 de diciembre el gobierno ecuatoriano había tomado medidas de restricción en los pasos fronterizos con Colombia. Aún no se sabe cual será la respuesta desde la Casa de Nariño.

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