Se nos había olvidado que Gustavo Bolívar era tremendo escritor

Nunca había leído nada de Gustavo Bolívar. Fui lo suficientemente estúpido para creer que era un autor menor sólo porque una novela suya, Sin tetas no hay paraíso, se había convertido en un hit televisivo que lo volvió millonario. Vender libros en un país de gente que no lee es una labor titánica, casi milagrosa. No vi Pandilla guerra y paz o mejor, la estoy viendo de una manera muy particular, a través de los reels que se ven en TikTok, Instagram y Facebook. Tiene una fanaticada grande y ruda y todos sabemos quien es Mateíto y su tragedia. Fue una serie transgresora, la respuesta popular de Padres e hijos. Con simpatía vi cómo el rey Midas de la televisión se volvía petrista.

Bolívar siempre ha estado ligado a la política. Fue muy cercano a dos personas que enfrentaron con determinación a Pablo Escobar, el ex ministro de Justicia Enrique Parejo quien fue abaleado por sicarios del capo en Budapest, y de Luis Carlos Galán, asesinado en la Plaza de Soacha por paramilitares del Magdalena Medio en agosto de 1989. Bolívar empezó a probar suerte en la ficción y lo consiguió. Desde entonces -en un caso parecido al de Mario Mendoza- ha sido mirado con la ceja altiva de los intelectualoides de siempre como si el mismo éxito lo hiciera sospechoso del crimen de la mediocridad.

Un escritor escribe y eso es lo que hace Gustavo Bolívar. Después de haber sido maltratado por el petrismo a pesar de que fue uno de los pocos progresistas que apoyaron estos cuatro años con disciplina e incondicionalidad, se ha alejado por razones personales y también creativas de la política, eso si, manteniendo una vigencia absoluta a través de redes sociales como TikTok o Instagram. El ex senador y ex candidato de Bogotá debe mantener encendidas sus bases pero no puede olvidar que, en esencia, es un escritor.

Empecé a leer el libro Nadie muere en la víspera con cierta prevención. Lo anunciaban como un Thriller político y me daba un poco de miedo creer que Bolívar iba a hacerle loas fáciles al “Gobierno del Cambio” en su novela. Además, un hombre que estuvo al frente hasta hace muy poco de Prosperidad Social, ¿Qué tiempo iba a tener para escribir? Pero un escritor escribe y me sorprendí ante una prosa potente y atrapante. Se nota que Bolívar aprendió algo del cine: no se puede dejar pasar un capítulo sin que pase algo.

Hablé con él por chat, me dijo que esto era una metáfora de Colombia y tal, pero no me quiero quedar con esto. La premisa no puede ser más poderosa: ocho personas completamente diferentes, se van a Nuquí a ver ballenas. De manera brillante Bolívar nos cuenta el ruido que hace una ballena saliendo del mar, el miedo que se puede sentir estando al lado de uno de los animales más imperiales del mundo, y luego, el desastre. El lanchero no puede encender el motor y los ocupantes de la nave van quedando a la deriva, con sus miserias, sus ambiciones, sus contrastes políticos. Mientras tanto se desarrollan otra subtramas, la corrupción en el gobierno intentando comprar a juro licencias ambientales que permitan construir el puerto de Tribugá. Si la plata no funciona pues tocará el plomo, una premisa que viene desde los años de Pablo Escobar. Y plomo es lo que va.

Entretener no es fácil, hay que tener una técnica muy precisa. Se nos había olvidado que el señor Gustavo Bolívar era tremendo contador de historias, además con datos muy precisos que lo revelan como lo que también fue, un gran periodista. Para que estas historias funcionen hay que conocer el lugar, saber de grupos armados, de corrupción y hasta de ballenas. Pilas con Nadie muere en la víspera, estoy seguro que se van a sorprender.

Noticias al Minuto

* Las opiniones, análisis, interpretaciones y posturas expresadas en los informes, artículos y contenidos publicados en este espacio son responsabilidad exclusiva de sus autores e investigadores.

La Fundación Paz y Reconciliación (PARES) no necesariamente comparte, adopta ni se compromete institucionalmente con dichas posiciones.

Estos contenidos se presentan en el marco del ejercicio de investigación, reflexión académica y debate público, con el propósito de aportar a la comprensión de las realidades sociales y políticas del país.

Picture of Redacción Pares

Redacción Pares