Foto: CCN en Español
La capital de Norte de Santander ha sido históricamente una de las ciudades donde con más crudeza se ha vivido el conflicto en Colombia. Muy cerca de su casco urbano, paramilitares del bloque Fronteras adecuaron sus trapiches para hacer allí los hornos crematorios donde se deshicieron de más de 300 personas. En esa ciudad asesinaron al senador Jorge Cristo y a exalcaldes como Pauselino Camargo. De manera histórica, grupos como el ELN y las autodefensas se han peleado la supremacía. En fechas más recientes, dos hechos han cambiado la vida de los cucuteños, uno de ellos ha sido la ofensiva del ELN contra el frente 33 de las FARC apostado en el Catatumbo, que ha producido uno de los desplazamientos más aterradores de personas en este siglo, más de cien mil personas. El otro, los ataques contra la ciudad. Ocurridos en 2025 y en la madrugada del 1 de agosto cuando la capital de Norte de Santander disfrutaba sus ferias y fiestas.
En plena avenida Libertadores en la entrada a Cenabastos, lugar donde se aglutina el principal comercio de víveres de Cúcuta, explotó un carrobomba que se escuchó en todo el valle. El objetivo era el comando central de la policía. Antes de que se activara el explosivo hubo un intercambio de disparos entre un grupo armado y los uniformados. El saldo que se entregó del atentado fue de ocho policías heridos. Aún se desconoce quién pudo ordenar este atentado contra una de las zonas más sensibles y con mayor cantidad de concentración de personas en Cúcuta.
La ciudad vive momentos muy complicados en materia de seguridad. En junio, el periodista Cristian Herrera, conocido por su trabajo ejercido en el diario La Opinión y a través de sus propias redes sociales, fue asesinado mientras entraba a su casa. El motorizado que le disparó en repetidas ocasiones lo hizo frente a su esposa, su suegro y sus dos niños. Herrera lideraba una investigación contra el controvertido congresista Ariel Rodríguez, de quien dicen que podría tener nexos con alias “El Faraón”, uno de los capos que dominan la ciudad.
Su cercanía con Venezuela convirtió a Cúcuta en estos años de intensa geopolítica en un corredor estratégico por donde constantemente se conectan los grupos ilegales y sus negocios. Agosto no empieza muy bien para los cucuteños. En los últimos siete días se reportan ya tres atentados contra uniformados. Así sucedió en la localidad de Puerto Lleras y en el sector conocido como la Y, muy cerca al municipio del Zulia, que está a 15 minutos en carro de la zona metropolitana y que ha vivido con todo el rigor la violencia del conflicto armado.
Además de los uniformados, este atentado ocurrido el 1 de agosto reporta siete civiles afectados. Hay conmoción en la ciudad porque estos hechos ocurren mientras se celebran sus ferias y fiestas.



