A pesar del ruido que han hecho presidentes de la derecha más recalcitrante como Donald Trump en Estados Unidos y su “llavero”, Javier Milei de Argentina, el progresismo aún no ha caído y se mantiene con buena salud en países como Brasil, donde su presidente, Lula Da Silva, es un ícono que pasará a la historia, y Colombia, con un Gustavo Petro quien muy a su pesar de la campaña incesante de la oposición contra él y algunos errores propios, ha logrado mantener una imagen positiva que supera el 54% y que le ha dado alas al candidato progresista, Iván Cepeda, para soñar con ganar las elecciones presidenciales cuya primera vuelta se jugará el 31 de mayo.
Lula y Petro fueron dos de los invitados más mediáticos que tendrá la segunda edición del foro Democracia Siempre, cuya primera versión se dio hace unos años cuando Gabriel Boric era presidente en Chile. Barcelona será la sede y Pedro Sánchez el anfitrión de una cita que tendrá a los presidentes de Dinamarca, representación del Reino Unido y la presidente mexicana Claudia Sheinbaum quien también viene ganando protagonismo orbital.
Esta cumbre que se llevará a cabo entre el 18 y 19 de abril y, según lo ha divulgado la oficina de prensa de Pedro Sánchez tendrá como gran objetivo ser el contrapeso de la reunión que tuvo Donald Trump con presidentes de derecha de la región como Daniel Noboa de Ecuador, quien se encuentra en una relación bastante ríspida con Petro, Nayib Bukele, quien ha ofrecido las cárceles de su país, El Salvador, para que Estados Unidos mande a los miles de inmigrantes deportados de Estados Unidos, José Antonio Katz, recién elegido presidente chileno a pesar del pasado de su familia con la dictadura de Augusto Pinochet y Javier Milei, un adepto incondicional a los designios de Washington. El objetivo de la cumbre no deja ninguna duda de que servirá como contrapeso a Donald Trump y su aire imperialista que se ha reflejado en las invasiones a países como Venezuela e Irán: “defender los principios y valores de democracia, multilateralismo, respeto al orden internacional basado en reglas”.
La lista completa de invitados a la cumbre es la siguiente: Entre los confirmados de momento están los líderes de España, Brasil, Colombia, México, Sudáfrica, Uruguay, Albania, Lituania, Barbados, Cabo Verde, la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly; el del Consejo Europeo, António Costa; además de vicecancilleres o vicepresidentes del Reino Unido, Alemania, Austria, Botsuana o Ghana. Además, Australia, Eslovaquia, Guatemala, Namibia, Noruega y República Dominicana envían representantes pero de menor nivel.
Desde finales del siglo XX empezó una nueva ola de gobiernos progresistas en América que no tuvo la debida atención de Washington, enfrascados en ese momento en la venganza que generó el ataque al World Trade Center el 11 de septiembre del 2001 y que sirvió como excusa para que el gobierno Bush interviniera países petroleros como Irak. Por eso ganaron sus presidencias entre 1999 y el 2005 los siguientes presidentes: Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, Néstor Kirchner en Argentina y Hugo Chávez en Venezuela. Uno de los contrapesos que tuvo la derecha en la región fue Colombia con el muy popular presidente Álvaro Uribe. Ahora la ecuación ha cambiado, Petro resiste en medio de gobiernos tan cercanos a Estados Unidos en la región. Su protagonismo y el de Lula serán determinantes para poder mantener vivo el progresismo en Latinoamérica en horas tan urgentes. Serán días cruciales los que se vienen este fin de semana.



