La minería en el Pacífico colombiano, más específicamente en Antioquia, Cauca, Nariño y el Sur del Bolívar, se ha convertido en una de las economías más importantes para diversos grupos armados que hacen presencia en esta parte del territorio nacional, esta actividad de explotación informal de minerales ha sido utilizada como fuente de financiamiento y control territorial, generando impactos significativos tanto en la seguridad de las comunidades indígenas y afrodescendientes, como en el medio ambiente.
El interés de los grupos armados en la minería se explica principalmente por la alta rentabilidad del oro y por las dificultades que enfrenta el Estado para ejercer un control más efectivo en las zonas rurales más alejadas. De acuerdo con análisis institucionales y académicos, la minería ilegal permite a estas organizaciones obtener altos ingresos mediante algunos mecanismos, como lo son el cobro de extorsiones a mineros, el control directo de explotación aurífera o la participación en la ruta de comercialización del mineral.
En Colombia, resaltan varios tipos de actores armados, quienes a lo largo de la historia han estado vinculados a esta actividad, como lo son la guerrilla, estructuras posparamilitares y organizaciones criminales que han desarrollado estrategias para beneficiarse de la explotación de oro. Investigaciones de las autoridades competentes han podido identificar la presencia de grupos como el ELN, disidencias de las antiguas FARC y organizaciones criminales vinculadas al llamado Clan del Golfo, quienes con su presencia buscan tomar el control absoluto de los territorios ricos en recursos minerales y aprovechar las grandes ganancias generadas por la actividad minera. La participación de estos actores tiene múltiples consecuencias para los territorios, en primer lugar, contribuye al fortalecimiento de las economías ilegales que financian otras actividades criminales, como lo son el narcotráfico o el tráfico de armas, en segundo lugar, un aumento de la violencia y los conflictos sociales en las zonas mineras y por último la disputa del control de los yacimientos.
Las autoridades colombianas han señalado que el crecimiento de este tipo de economías ilícitas se encuentra relacionado con la expansión de organizaciones en distintas regiones del país. Según el Ministerio de Defensa, este tipo de actividades constituyen una fuerte fuente de financiación, permitiéndoles así ampliar su capacidad operativa y su presencia territorial por todo el país.
Frente a este panorama, el Estado colombiano ha implementado múltiples estrategias para reducir la explotación ilícita de minerales, entre estas medidas podemos encontrar operativos de la fuerza pública para destruir maquinaria utilizada en estas actividades, investigaciones judiciales contra redes criminales vinculadas a la minería y, por último, el impulso a la formalización minera promovido por el gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego.
BIBLIOGRAFÍA:
- https://ideaspaz.org/publicaciones/opinion/2021-07/como-se-relacionan-los-grupos-armados-con-la-mineria-de-oro
- Policía Nacional de Colombia. Estrategia contra la explotación ilícita de minerales y presencia de grupos armados en zonas mineras.https://www.policia.gov.co
- https://www.infobae.com/colombia/2025/11/04/ministerio-de-defensa-identifico-la-mineria-ilegal-y-el-narcotrafico-como-motores-del-aumento-de-grupos-armados-en-colombia/



