A poco menos de cuatro meses de las elecciones regionales la cifra de personas victimizadas por su participación en procesos electorales continúa creciendo. Desde marzo, los datos muestran un aumento del 56,25% en número de víctimas (88,1%, si se ve desde la cantidad de hechos) y el comportamiento del fenómeno demuestra que distintos actores violentos con intereses sobre los espacios de representación recurren directa e indirectamente al asesinato y la intimidación como mecanismos de competencia.
El informe completo puede consultarse aquí:



