En 2016, a los treinta y cinco años, Carlos Carrillo se volvió por primera vez tendencia en el país. Ese año sacó una investigación, junto a Juana Afanador. Demostró que el entonces alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, no tenía el doctorado que aparecía en su hoja de vida. Es más, ni siquiera tenía la maestría de la que se sentía tan orgulloso. Esto le dio el impulso que necesitaba este diseñador industrial para sumergirse en el espeso lago de la política. Cuatro años después fue concejal de Bogotá. Su aspecto lo encasilló: la gente cree que es un marxista radical. Por eso, Yamid Amat, cuando lo entrevistó a mediados del 2024, recién llegado a la UNGRD, luego del escándalo que encabezó Olmedo López, le preguntó si era comunista. Carrillo respondió “Yo no soy comunista, yo no pertenezco al Partido Comunista, yo creo es en la ciencia del marxismo, que no es lo mismo”.
Su sello ha sido la transparencia y su fidelidad al proyecto progresista de Gustavo Petro en el que, a pesar de esto, ha tenido que exponer, cuando toca, las evidentes fallas que tenía. Se graduó de la Universidad Nacional, lo que reforzaba la versión de que era un marxista radical. La especialización que hizo en China también alimentó esa leyenda.
Eso sí, ha tenido frases que le han servido a sus enemigos para sacarlo de contexto: “Pues sabe que en mi vida cotidiana influye el marxismo. No le voy a hablar de leninismo porque ese quizás influye un poco menos, yo no soy un hombre de partido, yo no me considero un hombre de partido, de centralismo democrático, de esas cosas rígidas un poco del marxismo leninismo, pero hay cosas del marxismo que sí me llenan”.
Carrillo sabe llamar la atención. Esta semana le dio una entrevista a la periodista española Eva Rey y confesó que su familia votó “porque lo destriparan” es decir, votaron por Abelardo de la Espriella. Esto lo dice después que el presidente electo haya dicho que a la izquierda “la destriparía” frase que dijo en plena campaña y que no ha matizado. “Mi familia votaron por un candidato que abiertamente ofrece la exterminación a quienes somos de izquierda, el día que me maten no vayan a llorar a mi velorio. Fue un voto porque odian a Petro, fue un voto que se dio por un odio visceral e irracional hacia Petro, entre otras cosas con mentiras”. Carrillo, además, afirmó que este nuevo gobierno “nos gradúa a todos los que no pensamos como ellos en enemigos”.
El clima en Colombia es de polarización absoluta. Se espera que el nuevo gobierno pueda tender puentes que acerquen a la mitad de los colombianos que votaron en contra del abogado.



