En la noche del pasado domingo 21 de junio, sobre las siete de la noche, Iván Cepeda salió a la tarima del Royal Center, el teatro donde recibiría los resultados su campaña. Después de presentar a su equipo, el candidato advirtió a sus votantes que, debido al estrecho margen de los resultados -un 0.95 %- pensó que lo mejor era no reconocer el resultado hasta que se realizara un escrutinio. Este llegó y fue muy claro: el margen de error era del 99,999 %, es decir, los resultados se mantendrían igual e incluso en algunas ciudades, como Bogotá y Bucaramanga, la votación por Abelardo aumentaría levemente. Por eso, en la mañana del miércoles, el candidato del progresismo consideró que lo mejor era reconocer como nuevo presidente a su rival.
Esto hizo oficial la victoria y la seguridad de que el abogado era el nuevo presidente. En la noche del miércoles, el CNE dejó un acta en donde se dejaba constancia que la campaña de Iván Cepeda alcanzó 12.708. 312 votos mientras que su campaña rival, la de Abelardo de la Espriella, alcanzó los 12.960.611 votos lo que dejaba un estrecho margen de poco más de 250.000 votos. A nivel porcentual, fueron las elecciones más estrechas de la historia democrática del país. Estas fueron para Ernesto Samper, en 1994, quien le ganó de manera estrecha a Andrés Pastrana.
Al final, De la Espriella subió poco más de 600 votos mientras Iván Cepeda bajó 400. El discurso de Cepeda fue muy claro y habló muy bien de su talante como político. Esto fue una parte de lo que dijo: “Como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, como lo anuncié oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República. Lo hago como un acto de responsabilidad democrática”, aseguró Cepeda. También confirmó que “hechas estas precisiones, ha llegado entonces el momento de afirmar que asumimos con serenidad, responsabilidad y total firmeza el papel que las circunstancias nos demandan”.
El reconocimiento de Cepeda y los resultados dejan claro que eran mentiras las que apuntaban a afirmar que el país se incendiaría si la izquierda perdía. Ahora, su compromiso será ser el líder de la oposición y representar a ese medio país que dejó claro que no podrá gobernar para un sector de la población, sino que hay más de 12.700.000 de personas que no piensan como el presidente electo. Él tiene el compromiso de gobernar para todos.



