El bloqueo de la Troncal Caribe: una demostración más del poder de las ACSN y la estocada final a la política de paz

Previo a la jornada del fin de semana para conocer al nuevo presidente electo, se vivieron horas de caos y problemas de orden público en la Troncal del Caribe, tras los bloqueos que se presentaron por más de 36 horas. Esto como retaliación de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) al desarrollo de una ofensiva militar por parte de la Segunda Brigada del Ejército Nacional el pasado 16 de junio a un campamento de este Grupo Armado Organizado (GAO) ubicado en el sector de Quebrada del Sol, a la altura del kilómetro 52 de la vía que comunica a Santa Marta con Riohacha. Como parte de estos desarrollos operacionales, se sostuvieron combates que dejaron como saldo la incautación de siete fusiles, cuatro armas cortas y material de intendencia. No obstante, también se evidenció la quema de un bus de servicio de transporte interdepartamental y de un vehículo del Ejército Nacional, el ataque con drones a la estación de Policía de Buriticá y la obstrucción de movilidad de cientos de vehículos y turistas que quedaron represados.

Sin embargo, más allá de la demostración de poder de confrontación de las ACSN, estos hechos dejaron al descubierto la gran capacidad de control social y territorial de este grupo armado en esta área del Caribe, impactando directamente en la movilidad y el turismo, afectados debido a la alta capacidad de injerencia de este grupo armado sobre las dinámicas sociales que permiten el constreñimiento e instrumentalización de la población para llevar a cabo bloqueos, como lo señaló el comandante del Ejército Royer Gómez (El Tiempo , 2026) y en general para presionar a la población a llevar a cabo la materialización de acciones en procura de los intereses del mismo grupo armado.

Como lo señala el investigador Lerber Dimas, estos hechos demuestran la alta capacidad de presión de las ACSN para hacer frente a los intentos de copamiento territorial de la institucionalidad por medio de la presencia de la fuerza pública. El proceso de expansión, dominio social, territorial y económico progresivo de las ACSN en la Sierra Nevada, es particularmente complejo, ya que se encuentra marcado por un fenómeno de arraigo social, que tiene hondas raíces en la herencia recibida de estructuras paramilitares históricas, como el Bloque Resistencia Tayrona y posteriormente el Clan Giraldo, quienes dejaron un legado de control de las relaciones comunitarias y de las economías locales, lo que ha permitido a las ACSN detentar cierta legitimidad, por medio de la suplantación de la acción institucional del Estado en materia de seguridad. En este sentido, es plausible para las Conquistadoras promover e instigar al bloqueo de vías y de distintas formas de manifestación impuestas como mecanismos de presión ante la escalada ofensiva de la fuerza pública, que carece de la misma legitimidad del grupo armado en el territorio.

Este panorama también contribuye a entender por qué en el marco de las confrontaciones que ha sostenido las ACSN con el EGC-Clan del Golfo durante los últimos años, por el control territorial y el dominio sobre rutas estratégicas en la Sierra Nevada, las conquistadoras siguen ostentando un fuerte control hegemónico sobre este territorio, pese a la superioridad en recursos y tropas del EGC-Clan del Golfo. Las ACSN han hecho de la Sierra Nevada un botín inexpugnable, como se corrobora en la alerta temprana 010-15 de la Defensoría del Pueblo del año 2025. Han logrado mantener una fuerte gobernanza armada en medio de un arduo proceso de disputa con el EGC-Clan del Golfo, que se ha acentuado especialmente en territorios específicos como el corregimiento del Palmor, en Ciénaga, esencial para el tránsito en corredores de la parte alta de la Sierra Nevada, así como en Dibulla, La Guajira, lugar estratégico de conexión entre la Sierra Nevada y el mar y, por último, en cercanía al corregimiento de Bonda en Santa Marta.  (Fundación Paz & Reconciliación; Vivamos Humanos, 2025). De igual manera, los municipios como Bosconia, El Copey y Pueblo Bello, en la parte norte del departamento de Cesar, hoy fungen como una zona de retaguardia de las ACSN para evitar el ingreso de EGC – Clan del Golfo sobre la Sierra Nevada.

Presencia de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en el Caribe – 2025

Elaborado por: Fundación Paz & Reconciliación

A este escenario de control se suma la consolidación de un proceso de expansión territorial atípico hacia el sur del Cesar, fuera de los márgenes aledaños a la Sierra Nevada. Su presencia allí, supone un interés estratégico en la ruta de tránsito hacia la subregión del Catatumbo, amenazando con un recrudecimiento del conflicto donde existe presencia histórica del Frente 33 del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF) y del Frente de Guerra Oriental del ELN, más recientemente del mismo EGC – Clan del Golfo. De acuerdo con el monitoreo permanente, desde la Fundación Paz & Reconciliación a la presencia de grupos armados en el país, las ACSN pasaron de tener en 2024 presencia en 12 municipios ubicados especialmente en inmediaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, a tener injerencia en por lo menos 19 municipios para el año 2025, acentuándose específicamente en el sur de Cesar, como se manifestó anteriormente.

El reciente proceso de expansión de las ACSN ha permitido, a su vez, la consolidación de nuevos corredores estratégicos (El Tiempo , 2026) para el tránsito de droga y la participación en nuevos mercados locales, diversificando así sus fuentes de financiación. Aunque es bien sabido que en gran medida el poder de control de las Conquistadoras en el Caribe reside en su participación y regulación directa sobre las actividades económicas relacionadas con el turismo, por medio de mecanismos de extorsión y oferta de servicios de seguridad, su reciente presencia hacia territorios fronterizos con Venezuela expone el interés de las ACSN de buscar acceso a economías ilícitas por fuera de su margen de acción convencional. Los corredores logísticos desde el Catatumbo, el Cesar y el Magdalena Medio hacia el Caribe articulan la producción cocalera con la exportación hacia centro América por rutas marítimas internacionales (Marin, 2026), lo que da cuenta del interés de grupos como las ACSN y el mismo Clan del Golfo por hacerse al control de esta ruta desde el Catatumbo hacia el Caribe.

Unos diálogos que se desvanecen en la culminación del gobierno Petro

Las recientes confrontaciones entre la fuerza pública y las ACSN, así como los bloqueos a la Troncal Caribe, han generado todo tipo de cuestionamientos frente a los logros del Espacio de Conversación Socio Jurídica (ECSJ) con las ACSN, que parece no haber llegado a la concreción de mayores acuerdos a portas de la terminación del mandato de gobierno del presidente Gustavo Petro y con el de la política de Paz Total.   

Tras la ofensiva del Ejército Nacional, el grupo armado emitió un comunicado donde resalta las inconsistencias entre los acuerdos establecidos en el marco de los ECSJ y las recientes actuaciones de la fuerza pública. “Nos congelan órdenes de captura para hablar con comunidades de paz y la respuesta es esperar y atacarnos por la espalda”. En el mes de febrero, el Gobierno y las ACSN, en el marco del ECSJ, lograron escasamente suscribir un acuerdo para la transformación territorial, el desescalamiento del conflicto y la creación de las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) para el transito de algunos integrantes de este grupo hacia la legalidad. Sin embargo, a dos meses de la culminación del actual gobierno no parece haber un horizonte claro para la materialización de los acuerdos suscritos, ni un mecanismo de monitoreo y verificación para el cumplimiento de lo suscrito (Trejos & Badillo), lo cual deja un escenario frágil frente al cumplimiento de lo pactado en el marco de los ECSJ, más cuando no existen garantías para la pacificación de los territorios priorizados en Magdalena y la Guajira, en medio de la disputa territorial armada entre las ACSN y el EGC-Clan del Golfo y el proceso de expansión progresivo, que se ha venido evidenciando durante los últimos meses.

Bibliografía

El Tiempo . (2026). La reconfiguración de las ACSN: expansión territorial, extorsión y control social detrás de la crisis en la Troncal del Caribe. Obtenido de https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/la-reconfiguracion-de-las-acsn-expansion-territorial-extorsion-y-control-social-detras-de-la-crisis-en-la-troncal-del-caribe-3564898

Fundación Paz & Reconciliación; Vivamos Humanos. (junio de 2025). La Paz ¿Como vamos? Radiografia de los procesos de dialogo de paz en colombia 2022 – 2025. Obtenido de https://www.pares.com.co/informe-la-paz-como-vamos-radiografia-de-los-procesos-de-dialogo-de-paz-en-colombia-entre-2022-2025/

Marin, P. (2026). Fundación Paz & Reconciliación. Obtenido de Ocaña: Nuevo foco de violencia en el Catatumbo: https://www.pares.com.co/ocana-nuevo-foco-de-violencia-en-el-catatumbo/

Trejos, L. F., & Badillo, R. (s.f.). El presente y futuro de las negociaciones con grupos armados en Colombia. Obtenido de La Silla Vacia: https://www.lasillavacia.com/red-de-expertos/red-de-la-paz/el-presente-y-futuro-de-las-negociaciones-con-grupos-armados-en-colombia/

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Mauricio Valencia Osorno

Investigador de la Línea de Paz Seguridad y Derechos Humanos