Por supuesto que hay mucho machismo entre los grandes gurús literarios. Con estupor vemos como cada año, en la FILBO de Bogotá, el día de la inauguración sientan en la mesa de personajes distinguidos a puros hombres. A veces, casi como una equivocación, sobresale Piedad Bonnett. Si la escritora tiene éxito peor para ella. El desprecio será el doble. Si es prolífica, agárrense: hay mucho escritor roñoso que, como excusa a su pereza, afirma, insolente, que todo aquel que haga un libro por año es un mediocre. Alguna vez, ante esta acusación, alguien tan prolífico como Stephen King preguntó afirmando: “¿Y qué más debe hacer un escritor si su oficio es escribir?”. Y eso ha hecho Isabel Allende: escribir una novela tras otra, algunas mejores que otras, algunas muy dolorosas como Paula.
Soy un machista que intenta ser mejor persona cada día. No he tenido demasiados avances. No he leído con el rigor que se merece la obra de Allende. Ni siquiera he podido leer su obra cumbre, La casa de los espíritus. En los años noventa, el cineasta Billie August hizo una adaptación con un elenco de locura, estaba Meryl Streep, Jeremy Irons, Glenn Close y hasta una jovencita Wynona Ryder. Me impresionó la historia, pero, cuando la fui a leer, un profesor me dijo que no leyera eso, que era una pérdida de tiempo, que no eran más que los refritos de García Márquez. Así que la olvidé.
Pero uno no se puede olvidar de La casa de los espíritus, como no se puede olvidar de Cien años de soledad porque son obras siempre presentes, siempre vivas. Amazon Prime acaba de sacar una adaptación sumamente potente, bella, atrapante, que muestra la capacidad narrativa de una autora que sigue muy vigente. Esas son las posibilidades que brindan las series, al haber más tiempo, se puede profundizar mucho más en la lectura, en los personajes, en la intensidad. Lo mejor del cine chileno está ahí, al menos dos de sus mejores directores, Andrés Wood, quien dirigió hace unos años una película devastadora: Machuca y Pablo Larraín, el hombre que se volvió inmortal con su película No y que ha triunfado en cuanto festival participe y también en Hollywood. Tienen una banda sonora muy actual y bella, en donde está al frente la cantante Mon Laferte; tienen dos mujeres manejando cada aspecto de la producción, la actriz argentina Dolores Fonzi y la misma Isabel Allende quien ha estado muy pendiente de cada proceso de la adaptación.
Hasta este momento, Prime ha estrenado seis capítulos y pinta para ser la serie del año. Atención, es el momento para corregir errores. La Allende, como de manera despectiva le hemos dicho los machiprogres, ha sobrevivido cualquier inspección de la policía de la alta cultura, el tiempo la ha puesto en el lugar que siempre estuvo, en el de diosa absoluta a la que habrá que rendirle culto, ahora y para siempre. Por los siglos de los siglos.



