Las últimas horas de 2025 fueron sacudidas por el anuncio de la subida histórica de Gustavo Petro al salario mínimo. Llegar al 23% fue considerado por muchos un escándalo total, y analistas afirmaron que era una irresponsabilidad. Después se tuvo precisión sobre lo que sucedió y es que, ante las reservas que tenían los grandes grupos económicos de concertar un aumento que superara los dos dígitos, Petro se impuso y logró colgarles la idea de un salario mínimo vital.
Las proyecciones más pesimistas no se han cumplido, pero la subida del salario mínimo sí le ha traído confrontaciones importantes, la más delicada de todas fue con el Banco de la República cuando su ministro de Hacienda, incluso se levantó de la Junta Directiva del banco y renunció, en un hecho que fue calificado de histórico. La respuesta del banco fue la subida de las tasas de interés, lo que afectaría a la gente que accedió a créditos hipotecarios.
Pues bien, el presidente Petro, quien se siente cómodo en la confrontación, afirmó que si el Banco de la República no baja las tasas de interés él simplemente seguirá subiendo el salario mínimo. Esto ocurrió en otro movido consejo de ministros en que le advirtió a Otty Patiño que las negociaciones con el grupo que comanda Calarcá se encuentran ya en cuidados intensivos.
Cuando habló con su ministro de Hacienda Germán Ávila, le recordó que el salario vital es móvil y que podría emprender una medida temporal y hacer una nueva subida al salario mínimo, como una medida compensatoria a la subida de las tasas de interés del Banco de la República: “Si nos suben más la tasa de interés más protegemos, es más, Germán alístese porque la Constitución habla del salario vital y móvil; si la junta sigue en esa tontería en que va, pues subimos otra vez el salario”.
En caso de adoptarse esta medida, será solo de carácter transitorio y buscará presionar al Banco de la República que, con su posición, podría poner en riesgo al país de entrar en un peligroso y ascendente espiral de subida del costo de la vida y de la inflación, algo a lo que este gobierno le ha intentado dar manejo con relativo éxito.



