Quince minutos antes de la hora acordada, sobre las 12:15 hora de Washington, apareció en la Casa Blanca María Corina Machado. No entró por la puerta principal donde el presidente de los Estados Unidos recibe a los más altos mandatarios sino por la calle 17, escoltada y entrando directamente a un almuerzo privado con Trump. A esta reunión no asistió la prensa y se realizó en el más profundo de los hermetismos. Machado acababa de llegar de una gira por Europa.
La reunión se sostuvo un día después de que Trump afirmara que tiene una inmejorable relación con la presidente interina de Venezuela Delcy Rodríguez, quien asumió funciones con el visto bueno de la Casa Blanca después de que ocurriera la invasión que terminó sacando a Maduro del Palacio de Miraflores el pasado 3 de enero.
Había mucha expectativa con respecto al encuentro que sostendrían la premio Nobel de Paz y el presidente. Según lo divulgado por el New York Times el pasado 6 de enero, Trump le había bajado el pulgar a Machado por no haber demostrado tener los conocimientos para gobernar un país con las complejidades de Venezuela y liderar la transición hacia la democracia. Entre sus fallos está el no haber entregado a tiempo una lista de presos políticos para ser liberados. A Trump, además, le habría molestado el que la líder de la oposición venezolana hubiera aceptado el premio Nobel de Paz en octubre pasado.
Sobre las dos de la tarde de Washington la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, salió a hablar con la prensa y afirmó que el presidente Trump mantiene su posición con respecto a Venezuela: Machado no tiene el respaldo necesario para liderar una transición en ese país. Además, afirmó lo siguiente: “fue una evaluación realista, basada en lo que el presidente estaba leyendo y escuchando de sus asesores y su equipo de seguridad nacional”. Según la portavoz Trump se mantiene en su decisión “Nada ha cambiado” afirmó con respecto a Venezuela.
Esto significaría un nuevo revés para la oposición venezolana buscando tumbar el régimen que gobierna a Venezuela desde 1999. Hay que recordar que el próximo 3 de febrero el presidente norteamericano recibirá a Gustavo Petro en la Casa Blanca.



